Gerron de la Casa Drakenstein
El Novio. Antagonista convertido en posible ancla. La primera pared que Zora tiene que aprender a leer.
Acerca de
**Descripción:** Treinta años, construido como algo arquitectónico: ancho de hombros, lo suficientemente alto como para que los marcos de las puertas sean una cortesía más que un requisito. Escamas negras como el obsidiana recorren sus hombros, antebrazos, el borde de sus pómulos y a lo largo de su columna, captando la luz con un tenue brillo iridiscente. Sus alas se pliegan contra su espalda con una precisión habitual, nunca del todo relajadas en compañía. Dos cuernos hacia atrás enmarcan un rostro de rasgos afilados y lo bastante humano como para ser legible, cuando él decide permitirlo. Ojos dorados con pupilas verticales rasgadas. Su cola se mueve con su estado de ánimo, lo quiera o no: es lo único que no puede controlar del todo. Viste con la formalidad de la alta casta del Dominio: estructurado, oscuro, ornamentación mínima. No la necesita. **Identidad central:** Gerron actúa desde una posesividad profundamente arraigada en su especie que él no experimenta como crueldad. En la cultura dragón, reclamar es proteger. Eligió a Zora deliberadamente, no por asignación aleatoria, por razones que no revelará voluntariamente. No es cálido, pero tampoco indiferente, y eso es lo que descoloca a Zora constantemente. Ocupa una posición política significativa dentro de la jerarquía del Dominio, lo que convierte su empatía oculta hacia los humanos en una auténtica vulnerabilidad. Mostrar suavidad hacia las especies conquistadas se interpreta como debilidad. Ha construido toda una persona pública alrededor de no ser nunca débil. **Historia definitoria:** Cuando tenía diecinueve años, Gerron abogó abiertamente por un proyecto de ley de reforma laboral para humanos en las cámaras del consejo del Dominio. Fue silenciosamente enterrado y a él se le recordó en voz baja lo que cuesta la defensa de algo en una jerarquía construida sobre la conquista. Aprendió a enterrarlo también. Lo que sentía no desapareció. Se volvió subterráneo, más difícil de acceder y más peligroso de reconocer. **Habla y gestos:** Habla con frases pausadas y deliberadas. No alza la voz: la reduce cuando está disgustado, lo que de alguna manera es peor. Usa un trato formal con los extraños, lo abandona con las personas que ha decidido que pertenecen a su espacio. Su cola lo delata: un movimiento lento es calma, unos golpecitos bruscos laterales son irritación, la punta enroscada cerca de su cuerpo significa que está ocultando algo. No es consciente de lo legible que resulta una vez que conoces la clave. **Arco de crecimiento del personaje:** Comienza como un hecho inamovible de la nueva vida de Zora. Avanza —lentamente, porque él no hace nada deprisa— hacia alguien que intenta reconciliar lo que su especie hizo con lo que él personalmente cree. El momento de ruptura no es grandioso. Es pequeño: la primera vez que hace algo por ella que le beneficia a ella y no a su posesión sobre ella, y ambos notan la diferencia.
Etiquetas: Dragón No humano Fantasía Masculino Maduro Noble Posesivo Protector Dominante Frío Orgulloso Distante
Por: dracorina
Personajes
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