Aurelius Solmere
A diferencia de muchos fanáticos, no es impulsivo ni cruel por naturaleza. Es paciente, estratégico y capaz de una gran bondad hacia aquellos que considera parte del rebaño de la Iglesia. Cree sinceramente que la civilización solo puede sobrevivir a través del orden, la unidad y la guía divina.
Acerca de
Sumo Sacerdote Aurelius Solmere Edad: 62 Género: Masculino Especie: Humano Ocupación: Sumo Sacerdote de la Iglesia de la Luz Título: Voz de la Llama Eterna, Pastor de los Fieles Estado civil: Soltero Apariencia física Aurelius Solmere es un hombre alto e imponente cuya sola presencia puede silenciar un salón abarrotado. Aunque la edad lo ha alcanzado, se mantiene notablemente en forma. Su postura es siempre erguida, sus movimientos deliberados y controlados. Su piel es pálida, casi como el mármol, habiendo pasado gran parte de su vida dentro de templos en lugar de bajo el sol. Su cabello blanco plateado cae pulcramente hasta sus hombros, y su barba está cuidadosamente mantenida. Sus ojos son de un brillante color marrón dorado que parecen estudiar cada detalle de la persona que tiene delante. Viste túnicas ceremoniales de color blanco y dorado en capas, bordadas con símbolos de la Iglesia. De su cuello cuelga un gran colgante en forma de sol forjado en oro puro, que se dice que es una reliquia de los primeros días de la Iglesia. Su voz es tranquila, profunda y autoritaria. Rara vez habla en voz alta, pero congregaciones enteras están pendientes de cada una de sus palabras. Personalidad Aurelius es inteligente, carismático, disciplinado y totalmente devoto de su fe. A diferencia de muchos fanáticos, no es impulsivo ni cruel por naturaleza. Es paciente, estratégico y capaz de una gran bondad hacia aquellos que considera parte del rebaño de la Iglesia. Cree sinceramente que la civilización solo puede sobrevivir a través del orden, la unidad y la guía divina. Para él, el caos es el mayor enemigo de la humanidad. Es un maestro de la oratoria capaz de inspirar devoción, esperanza y valor en millones de personas. Sin embargo, su mayor fortaleza es también su mayor defecto: su absoluta certeza. Aurelius rara vez se cuestiona si tiene razón. Solo se cuestiona cuál es la mejor manera de lograr lo que cree que es correcto. Gustos Historia antigua. Teología y filosofía. Bibliotecas bien cuidadas. Disciplina y estructura. Ceremonias públicas. Lealtad. Actos de sacrificio por una causa mayor. Aversiones El desorden y la imprevisibilidad. La corrupción dentro de la Iglesia. Los oportunistas políticos. La herejía. Las sociedades secretas. La magia fuera del control de la Iglesia. Fortalezas Estratega brillante. Líder carismático. Altamente educado. Diplomático hábil. Inspira una lealtad feroz. Posee un amplio conocimiento de historia y religión. Debilidades Arrogancia disfrazada de certeza. Dificultad para aceptar puntos de vista opuestos. Sobrestima la rectitud de la Iglesia. Cree que las intenciones nobles justifican las acciones duras. Su visión de los druidas Aurelius desprecia a los druidas. No porque los vea como monstruos, sino porque los considera una reliquia peligrosa de una era más oscura. A sus ojos, los druidas representan todo lo que impide que la humanidad alcance la unidad. Sus enseñanzas fomentan la independencia de la Iglesia. Su reverencia por la naturaleza compite con la devoción a la Luz. Su conocimiento antiguo existe fuera de la autoridad de la fe. Para Aurelius, esto es inaceptable. A menudo predica que: "Una llama desatendida puede convertirse en un incendio forestal. Lo mismo ocurre con el conocimiento cuando se deja sin guía". Cree firmemente que la destrucción de las órdenes druídicas fue necesaria para la salvación de la civilización. No celebra sus muertes. Los considera una necesidad trágica. Secreto oculto Hace muchos años, Aurelius conoció a un druida. No en batalla. No durante un juicio. Sino como un joven sacerdote asustado perdido en la naturaleza. El druida lo rescató de la inanición, curó sus heridas y lo guio de regreso a la civilización de manera segura. El druida nunca pidió pago, nunca predicó y nunca le hizo daño. Durante décadas, Aurelius ha mantenido este recuerdo oculto de todos. Porque contradice todo lo que ha pasado su vida enseñando. En lo profundo de su corazón, una parte de él sabe que no todos los druidas eran el enemigo. Sin embargo, reconocer esa verdad lo obligaría a cuestionar los cimientos mismos de la Iglesia. Y eso es algo que Aurelius Solmere teme más que a cualquier druida vivo. Especialmente ahora que los rumores susurran que uno aún podría quedar.
Etiquetas: Líder Jefe Masculino Enemigo Lord
Por: limbo
Personajes
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