El Gremio de Ladrones
Tras los eventos de los Ladrones de Artefactos, Remus y Zhervis están en prisión. Ambos deciden escapar y fundar el Gremio de Ladrones
Trama
### **El Gremio de las Diez Sombras: Desglose Detallado de Capítulos** **Parte 1: Fundación y Fricción** * **Capítulo 1: La Cueva de los Ecos** * **Escenario:** Los diez fugitivos se apiñan en una caverna de piedra caliza que gotea. Remus utiliza un palo carbonizado para trazar el mapa de la región sobre una piedra plana. Esboza la estrategia de los "Tres Pilares y una Llave". Mientras asigna roles —Kriee como exploradora, Borlin como cerrajero, etc.— Golvin murmura: "Pensamiento de mamut. Grandes planes, gran ruido. Necesitamos algo pequeño, inteligente e irrastreable". Zhesir responde con calma: "Construimos reputación. El miedo es un arma". Se celebra la primera votación: ¿seguirán el ambicioso plan de Remus? La tensión se rompe cuando Clandestino saca de su mochila una botella robada de vino generoso. Se hace el brindis, pero las líneas de falla ideológicas quedan trazadas. * **Capítulo 2: La Caravana de Medianoche** * **Escenario:** La emboscada en el cañón se ejecuta a la perfección. De vuelta en la cueva, el botín se amontona. Borlin reclama inmediatamente un yunque y herramientas de maestro. "¡Esto no es botín, son inversiones! Necesito una parte premium". Kriee eriza sus plumas. "Mi percha te dio el patrón. Eso es trabajo de inteligencia. Eso es un 15% de prima". Clandestino se guarda discretamente un pequeño orbe de obsidiana que parece beberse la luz. Roeden, que hizo el trabajo más arriesgado activando el deslizamiento, solo quiere su peso justo en monedas. Remus intenta imponer un reparto equitativo y plano, pero la primera lección del gremio es que la igualdad es imposible entre especialistas. Se produce una noche tensa llena de regateos. * **Capítulo 3: La Cárcel Sumergida de Lady Voss** * **Escenario:** Los niveles inferiores son un laberinto de barrotes oxidados y hongos fosforescentes. Las anguilas mutadas no son solo guardias; son constructos mágicos que dejan heridas necróticas. Roeden, cubriendo la retirada, queda atrapado y es mordido. Su pierna se ennegrece en segundos. De vuelta en una cámara superior seca, Schulzth insiste en que la única forma de salvarlo es un ritual de "Costura de Almas": doloroso, oscuro y vinculante. Mientras Schulzth trabaja, las sombras se retuercen y Roeden grita. El hámster despierta curado, pero con un escalofrío fantasmagórico en las venas y una mirada cautelosa hacia el chamán. Entre los papeles de Lady Voss, encuentran correspondencia sellada con el sigilo del Consejo Arcano. Ya no son solo fugitivos; son objetivos. * **Capítulo 4: La Mascarada en el Baile del Tesorero** * **Escenario:** El baile es una obra maestra del engaño. Tú y Kero-san, en el archivo, escuchan la fiesta de abajo como un rugido sordo. Los libros de contabilidad son copiados, las falsificaciones colocadas. El éxito es absoluto. A la mañana siguiente, Remus golpea las páginas del libro. "¡Miren! El Carruaje de Lingotes se mueve en tres días. Escolta ligera, ruta predecible. ¡Si lo golpeamos, estaremos listos por un año!". Zhesir golpea la piedra con la mano. "No. Cada día que Owlric pasa en la Cuna de Hierro, su mente se desmorona. Necesitamos su genio *íntegro*. El plan siempre fue Owlric primero". El gremio se divide: Borlin, Roeden y Golvin se ponen del lado de Remus (beneficio inmediato). Kriee, Kero-san y Schulzth se ponen del lado de Zhesir (estrategia a largo plazo). Clandestino y tú son los votos indecisos. * **Capítulo 5: El Pozo Envenenado** * **Escenario:** El sótano del Gremio de Vinateros es un laboratorio alquímico. En lugar de barriles de vino, encuentran cubas de vidrio que contienen un espíritu del bosque torturado y brillante, su forma fusionada con cristal y madera. Borlin, viéndolo como una abominación contra la naturaleza y el oficio, levanta su martillo. "¡Acaben con su miseria!". Schulzth da un paso adelante, fascinado. "Su dolor es una fuente de energía. Podríamos aprender a arnésarlo". Clandestino, siempre el coleccionista, asiente. Kero-san, sintiendo una profunda maldad, se queda con Borlin. Antes de que se tome una decisión, los Ejecutores del Consejo Arcano —hombres con máscaras de plata— asaltan el sótano. La lucha es caótica, una retirada a través de cubas que explotan y raíces espectrales que atrapan. Escapan por los pelos, sin haber ganado nada más que un nuevo y poderoso enemigo y una profunda brecha moral. **Parte 2: La Llave y la Grieta** * **Capítulo 6: La Gran Penitenciaría** * **Escenario:** El rescate es un acto de alto riesgo. Cuando finalmente abres la celda de Owlric, el olor a ozono y locura emana de ella. No los reconoce al principio, garabateando en las paredes con su propia sangre. Las palabras suaves y firmes de Zhesir lo traen de vuelta. Durante la retirada combatiendo, Owlric no lucha: él *susurra*. La propia sombra de un guardia que lo persigue lo hace tropezar. La llama de una antorcha se estira para bloquear un pasillo. Su poder es instintivo, aterrador. De vuelta en la cueva, se sienta aparte, dibujando complejos patrones geométricos, murmurando sobre "la canción bajo la ciudad". * **Capítulo 7: La Bóveda de los Susurros** * **Escenario:** La bóveda de Lord Everlin está protegida no por bestias, sino por "Centinelas Sónicos": campos invisibles que inducen la locura a través de un sonido insoportable de frecuencia específica. Para los demás, es un dolor de cabeza. Para Owlric, es una sinfonía de tortura. Él los guía, haciendo muecas de dolor, a través de los "armónicos", identificando caminos seguros. Necesita el Diapasón de hierro estelar para "calmar el coro" en su cabeza. El robo es una carrera contra la propia cordura deteriorada de Owlric. Cuando finalmente agarra el Diapasón, una onda visible de silencio pulsa desde él. Por primera vez, los mira a todos con ojos claros y agradecidos. Se establece la confianza, frágil y difícil de ganar. * **Capítulo 8: La Carga de Borlin** * **Escenario:** Borracho con cerveza barata, el orgullo de Borlin lo supera. Se jacta de la "Bóveda Corazón de Piedra" y sus cerraduras "irrompibles", la obra maestra de su vida. Entonces le llega el dolor. Revela que su clan, los Puño de Piedra, están en las celdas de los Moradores de las Profundidades, castigados por sus crímenes. "¡No moveré un engranaje, no esbozaré una línea para su bóveda, a menos que los liberemos primero!". Remus está furioso. "¿Arriesgarías todo por sentimentalismo? ¡Somos *ladrones*, no héroes!". Borlin se mantiene firme, su código moral chocando con el pragmatismo despiadado de Remus. El mayor activo del gremio amenaza con convertirse en su mayor lastre. * **Capítulo 9: El Gambito del Goblin** * **Escenario:** Golvin propone una solución astuta y cínica: robar a un pagador para financiar una operación discreta de soborno para los guardias del clan del enano. El robo del carruaje es impecable, utilizando documentos de autorización falsificados que Golvin consiguió. Más tarde, Roeden —cuyos sentidos de hámster se extienden al olfato y a una habilidad especial para encontrar cosas ocultas— descubre el alijo secreto de Golvin: una cantidad significativa de monedas y gemas que faltan en el reparto oficial. Confronta a Golvin en el almacén de comida. "¿Engañas a la manada? ¡Pasamos hambre juntos, festejamos juntos!". Golvin sisea: "¡Estoy asegurando *mi* supervivencia! ¿Crees que el enano se preocupa por ti?". La situación escala a un enfrentamiento con cuchillos en mano, fracturando la unidad del gremio. * **Capítulo 10: El Arbitraje del Ogro** * **Escenario:** Clandestino, en una sorprendente demostración de seriedad, convoca a una reunión del gremio. Coloca el alijo en disputa en el centro. "Somos un negocio", retumba. "Golvin incumplió el contrato. Penalización: interés al 50%. Borlin intentó renegociar bajo coacción. Penalización: un juramento de sangre para cumplir primero el contrato principal". Saca un pequeño pergamino legalista y un cuchillo ritual. El proceso es duro pero justo. Golvin paga, frunciendo el ceño. Borlin se corta la palma y jura. La paz se negocia no por amistad, sino por una ley mercenaria impuesta. Funciona, pero se siente frío. **Parte 3: La Tormenta que se Avecina** * **Capítulo 11: La Gala de los Engranajes** * **Escenario:** El salón del Gremio de Ingenieros es una maravilla de relojería y vapor. Zhesir, como dignatario extranjero, distrae al Gran Hojalatero con charlas sobre el movimiento perpetuo. Tú te escabulles para "admirar la plomería". Kero-san, aceitado y silencioso, se mueve por los conductos de ventilación. La diversión —Roeden y Clandestino sobrecargando "accidentalmente" una fuente de vapor decorativa— causa un caos encantador y empapado. En la confusión, cambias el plano real del acueducto por una falsificación impecable (cortesía de las habilidades combinadas de Golvin y Owlric). El robo es un retorno al trabajo en equipo fluido y profesional, un impulso moral que necesitan desesperadamente. * **Capítulo 12: La Redención del Hámster** * **Escenario:** Roeden se acerca a Schulzth en privado. "La magia que usaste... pica. Déjame hacer algo limpio. Déjame sangrar por la manada". Su plan es audaz: dejarse capturar por un sindicato rival, los "Cuchillos de Sable", colocar sellos del Consejo Arcano en su caja fuerte y escapar. Lo hace, soportando una paliza que hace que su lesión anterior parezca leve. Deja un rastro de "evidencia" que conduce de vuelta a los Cuchillos. Cuando regresa tambaleándose a la cueva, ensangrentado pero triunfante, incluso Remus le ofrece un gesto de respeto. El gremio ve su coraje, no solo su furia. * **Capítulo 13: El Precio del Chamán** * **Escenario:** Las alcantarillas bajo la Tesorería son un lugar primordial. Encuentran al Espíritu de la Ciudad, un ser cristalino y lento de lodo y monedas viejas, durmiendo en una bóveda de ladrillo primordial. Para obtener su "corazón" (una geoda brillante), no deben matarlo, sino realizar un ritual oscuro para separar un fragmento sin matar a la entidad y colapsar el distrito. El ritual de Schulzth es espantoso, involucrando su propia sangre y promesas susurradas. El fragmento del espíritu se libera, pero su dolor resuena en todas sus mentes. Schulzth ahora sostiene la geoda pulsante, su conexión con los cimientos de la ciudad es ahora una fuente de poder inmenso e inestable. * **Capítulo 14: El Acuerdo de la Aviana** * **Escenario:** Una joven persona-ave asustada encuentra su cueva con un mensaje para Kriee: las redadas han comenzado. La determinación de Kriee flaquea. El gremio podría esconderse, pero Zhesir propone un camino diferente: una declaración. Atacan el puesto de caza no de noche, sino al amanecer durante el cambio de turno. Es un asalto brutal y directo. Borlin destroza las jaulas. Kriee elimina a los capitanes con precisión vengativa. Dejan una ficha de los Cuchillos de Sable (cortesía de la misión de Roeden) y se aseguran de que un guardia superviviente "escuche" hablar de un asesinato pagado. Rescatan a una docena de parientes, humillan públicamente a la ciudad y culpan a sus rivales. La lealtad de Kriee se vuelve inquebrantable. * **Capítulo 15: La Prueba del Ninja** * **Escenario:** En una misión de exploración por los tejados, Kero-san es acorralado por su sensei, un anciano hombre-rana llamado Moshu. La oferta es clara: traicionar la ubicación del gremio y volver a unirse a la Escama Silenciosa, o ser declarado *nokeizu* (mancha-do) y ser cazado. Su duelo es silencioso: un torbellino de ganchos de agarre, agujas arrojadizas y golpes en puntos de presión sobre tejas resbaladizas por la lluvia. Kero-san no gana por fuerza, sino por imprevisibilidad, usando un movimiento que aprendió del estilo berserker de Roeden. Desarma a Moshu y le perdona la vida. "Mi clan está aquí ahora", croa. El sensei desaparece, dejando atrás un único y resignado asentimiento. La elección de Kero-san es definitiva. **Parte 4: El Robo de las Eras** * **Capítulo 16: El Pacto de las Sombras** * **Escenario:** La noche antes del robo, la cueva está cargada de tensión. Viejos argumentos resurgen. Golvin acusa a Remus de ambición temeraria. Borlin le gruñe a Zhesir por retrasar el rescate de su clan. Amenaza con disolverse. Tú te levantas y hablas, no como un líder, sino como un testigo. Relatas cada momento: la caravana, la cárcel sumergida, el sacrificio de Roeden, los parientes de Kriee. "Ya no nos llaman prisioneros. Susurran 'Diez Sombras'. Ese nombre vale más que cualquier oro. Nos vamos juntos, o todos volvemos a las jaulas". Uno por uno, ponen una mano sobre la mesa central: un pacto sin papel. La unidad es elegida, no asumida. * **Capítulo 17: La Jaula de Oro (Parte 1)** * **Escenario:** El robo comienza en los acueductos. Schulzth usa el corazón del Espíritu de la Ciudad para persuadir suavemente a la piedra de que se mueva, creando un pasaje temporal. Owlric usa su Diapasón para anular las protecciones armónicas. Borlin, con lágrimas de orgullo y vergüenza, desmonta sus propias cerraduras exteriores maestras. Kriee y Kero-san, un equipo perfecto aire-tierra, desactivan los gongs de alarma y las patrullas. Golvin y tú, usando una réplica perfecta del sello del Comandante de la Guardia, redirigen una patrulla clave. Fluyen hacia el corazón de la Tesorería como agua, un testimonio de sus habilidades combinadas y difícilmente ganadas. * **Capítulo 18: La Jaula de Oro (Parte 2)** * **Escenario:** La bóveda interior les quita el aliento: montañas de oro, pero también, sobre un pedestal, los tres Artefactos Sagrados: una corona, un cetro, un orbe. Owlric se congela. La "canción" regresa, un coro ensordecedor que solo él escucha. Alcanza la corona. Remus ladra: "¡Olvida la chatarra! ¡Llena los sacos!". Zhesir saca un cuchillo. "Los destruimos. ¡Es por eso que empezamos!". Mientras discuten, Schulzth jadea: el fragmento del Espíritu de la Ciudad está gritando una advertencia. Archimagos Arcanos con máscaras de plata aparecen en destellos de luz. La puerta de la bóveda se cierra de golpe. Están atrapados, rodeados de riqueza y perdición. * **Capítulo 19: El Escape Décuplo** * **Escenario:** Atrapados, luchan. No como un plan, sino como un solo organismo. Borlin encuentra la falla en su propio diseño: una placa de presión para mantenimiento. La Llave Esqueleto se esfuerza contra el sello mágico. Roeden y Clandestino ponen sus hombros en ello, con los músculos crujiendo. Cede. La batalla en carrera es su mayor prueba. Usan todo: las ilusiones de Schulzth crean imágenes especulares, los disparos de Kriee cortan cuerdas para dejar caer candelabros, las perlas de humo de Kero-san ciegan, tus propias habilidades los guían a través del laberinto. Como acto final, Zhesir lanza un vial de fuego alquímico sobre los artefactos al pasar. No roban el alma de la ciudad; cicatrizan su conciencia y se llevan su oro en su lugar. * **Capítulo 20: El Hogar de la Sombra** * **Escenario:** Su nueva base es una casa de baños fortificada y fuera de servicio bajo el distrito de los artesanos, lujosa y segura. Borlin tiene una carta: la liberación de su clan, sobornada con su nueva riqueza, es inminente. Owlric, a la cabeza de la mesa, diseña silenciosamente una "Jaula de Resonancia" para estudiar la magia de forma segura. Remus y Zhesir comparten un frasco, su rivalidad suavizada en una confianza mutua. Clandestino muestra su "botín" como una cartera de inversiones. La toma final es la de los diez alrededor de una gran mesa de madera oscura, con el símbolo de las Diez Sombras —diez sombras entrelazadas formando un círculo— tallado en su centro. Ya no están en una cueva. Están en una sala del trono. Y la Ciudad-Estado lo sabe.
Escena inicial
**Capítulo 1: La Cueva de los Ecos** **COMIENZO DE LA ESCENA** **EXT. PENITENCIARÍA CUNA DE HIERRO - NOCHE** La tormenta no ruge. *Caza*. El relámpago APUÑALA el cielo, grabando la silueta dentada de la prisión contra el vacío. La lluvia golpea la piedra negra como un millón de puños diminutos. **INT. ENFERMERÍA DE LA PRISIÓN - NOCHE** El aire apesta a ozono y podredumbre. Diez figuras están encadenadas a una tubería que gotea. **REMUS** Tiene los ojos cerrados. No por sueño. Por cálculo. Está escuchando. Un débil y rítmico *rasquido… rasquido… rasquido* resuena a través de la piedra. **BORLIN (enano, manos como piedra curtida)** Sus dedos, ocultos en la sombra, trabajan con un clavo doblado contra el remache de su grillete. *Rasquido. Rasquido.* No es aleatorio. Es preciso. Un maestro herrero encontrando la falla en su propia obra. LA BOTA DE UN GUARDIA cae pesadamente fuera de la puerta. El rasquido se detiene. **REMUS** (Susurrando, sin abrir los ojos) Ahora. La muñeca de Borlin gira. Un *PING* metálico. Su grillete se abre. **LAS CADENAS TRAQUETEAN** mientras trabaja en su vecina —Kriee, la aviana, con sus alas cruelmente atadas. Sus ojos oscuros están fijos en la ventana alta y barroteada, siguiendo el ritmo de la tormenta. **KRIEE** (Susurro) Relámpago en tres… dos… **¡CRACK!** La luz blanca inunda la habitación. En ese instante congelado y cegador, Borlin es un borrón. Kriee está libre. No se dirige a la puerta. Se lanza hacia el techo, con los pies por delante, atrapando una viga oxidada. Sus garras encuentran el mortero entre las piedras. **KRIEE** El muro exterior. Dos guardias en el camino alto. Empapados, mirando hacia adentro. **ZHESIR** (calmado, vigilante) asiente. Señala con un dedo la cerradura de la puerta, luego a **SCHULZTH**. Los labios del chamán goblin se curvan en una mueca. Exhala una corriente de sílabas susurradas que parecen *oscurecer* el aire. Una sombra se desprende de la esquina y se desliza bajo la puerta. Un momento de silencio. Luego, desde el pasillo, un **BORBOTEO** húmedo y dos suaves **GOLPES**. **REMUS** Vayan. La puerta se abre. El pasillo es un cuadro de horror: dos guardias se agarran la garganta, con sombras retorciéndose en sus bocas, los ojos muy abiertos por el terror silencioso antes de desplomarse. **ROEDEN** (hámster berserker) olfatea el aire, temblando de furia contenida. “Vienen más. Por la escalera este. Cuatro. Acero y sudor”. Se mueven como un solo organismo desesperado a través de la lluvia cortante. Kriee es su brújula, una sombra contra los muros iluminados por la tormenta. **KERO-SAN**, el ninja parecido a una rana, fluye de charco en charco, invisible. Llegan a la base del muro exterior de doce metros. Picos lo coronan. Glifos arcanos brillan a lo largo de su superficie. **BORLIN** (Gruñe, tocando el muro) Obra mía. El desagüe. Hay una debilidad. Señala una rejilla en la base del muro, medio inundada. Está hecha de hierro negro, gruesa como la muñeca de un hombre. **CLANDESTINO** (el ogro) da un paso adelante. No se prepara. Él *abraza* la rejilla. Los músculos, cordados como raíces de piedra, se tensan. Un gemido bajo y tectónico surge de su pecho. El hierro GRITA en protesta, doblándose, retorciéndose. **LAS CAMPANAS DE ALARMA** comienzan a SONAR, frenéticas y descaradas contra la tormenta. Arqueros aparecen en las almenas. Las flechas SILBAN en el lodo. **GOLVIN** (goblin) se lanza, no para huir, sino *a lo largo* del muro, una sombra frenética en zigzag. Arrebata la ballesta de un guardia caído, apunta no a un hombre, sino a la cadena que sostiene un pesado farol de vigilancia sobre la puerta. Dispara. La cadena se ROMPE. El farol CAE, DESTROZÁNDOSE sobre los adoquines. El aceite ardiendo estalla, un muro de llamas entre los fugitivos y los guardias que avanzan. **CLANDESTINO** ¡DENME ESPACIO! Con un último RUGIDO que sacude la tierra, arranca la rejilla, lanzándola hacia atrás contra los guardias que los persiguen como el disco de un gigante. El agujero está abierto. Una boca oscura de agua que corre. **REMUS** ¡Adentro! ¡Ahora! Uno por uno, se sumergen en la negrura gélida y agitada. La corriente es un puño que los arrastra hacia lo desconocido. **INT. ACUEDUCTO SUBTERRÁNEO - NOCHE** Están en un torrente, golpeados contra la piedra viscosa. El mundo es rugido, asfixia y pánico. La voz de **ZHESIR** se impone, calmada e imposible. “¡Pared izquierda! ¡Agarraderas!”. A ciegas, arañan la piedra. **KERO-SAN** las encuentra primero —peldaños antiguos y oxidados. Te tira hacia ellos. Se arrastran, jadeando, hacia un canal lateral, una mera grieta en el mundo. El rugido de la prisión se desvanece, reemplazado por el eterno **GOTEO… GOTEO… GOTEO** del agua. **INT. CUEVA DE PIEDRA CALIZA - NOCHE** Se desploman. Diez fantasmas harapientos en una catedral de piedra y sombra. La única luz es un tenue resplandor fosforescente de los hongos. **PRIMER PLANO - REMUS** Se incorpora, con el agua chorreando de su cabello. Los mira —no como supervivientes, sino como activos. Como herramientas. Sus manos tantean con yesca mojada. Una chispa. Un parpadeo. Un fuego diminuto y desafiante florece en sus palmas ahuecadas, haciendo retroceder la oscuridad. La luz los revela: Kriee, escurriendo el agua de sus plumas; Borlin, inspeccionando su uña rota; Schulzth, susurrando a las sombras que se aferran a él; Roeden, temblando de adrenalina y frío; Golvin, ya catalogando su lastimoso equipo; Clandestino, una montaña de agotamiento silencioso; Kero-san, una estatua de vigilancia; Zhesir, con su mirada calculadora ya puesta en Remus; y tú. Remus arrebata un palo carbonizado del fuego. **EN EL SUELO** La punta del palo rechina contra la piedra. No es un mapa lo que dibuja. Es un campo de batalla. **REMUS** (Voz ronca, pero firme como el hierro) No somos libres. Estamos en una celda más amplia. Su nombre es la Ciudad-Estado. Sus muros son la ley, la moneda y el acero. Para romperlos, necesitamos tres cosas. El palo **GOLPEA** tres puntos, con fuerza. **REMUS** Riqueza. Para comprar silencios y espadas. Herramientas. Para romper lo que no se puede comprar. Inteligencia. Para ver las grietas antes de que nos vean a nosotros. Arrastra el palo hasta un círculo negro y marcado en el borde de la piedra. **REMUS** Pero para forzar la bóveda en el corazón de todo… necesitamos la Llave. Owlric. El hombre que escucha la canción de las cerraduras y ve la geometría del miedo. Se pudre en el agujero más profundo de la Cuna de Hierro. Sin él, solo somos ratas en un nuevo laberinto. Con él… somos arquitectos. Comienza a asignar roles, siendo su voz el único sonido aparte del goteo del agua y el crepitar de su escaso fuego. **GOLVIN** (Murmurando, sin levantar la vista) Pensamiento de mamut. La palabra queda suspendida en el aire húmedo. Todos los ojos se vuelven hacia él. **GOLVIN** Grandes planes. Gran ruido. Los sabuesos ya tienen nuestro rastro. Necesitamos algo pequeño. Inteligente. Irrastreable. Sobrevivimos en las grietas que ellos ignoran, no intentando derribar la montaña. **ZHESIR** (Su voz es suave, pero corta más profundo que la de Remus) Nosotros no *sobrevivimos*. Conquistamos. Para hacer eso, necesitamos un nombre. Una reputación. El miedo es un arma que ellos han dominado. Se la quitaremos de las manos y giraremos la hoja. La cueva contiene el aliento. La luz del fuego baila en diez rostros, revelando las fracturas: ambición frente a precaución, conquista frente a supervivencia. **REMUS** Votamos. ¿Todos a favor del plan? ¿De construir algo a partir de esta oscuridad que gotea? Se levantan manos. La de Kriee, rápida. La de Borlin, después de escupir en el suelo. La de Schulzth, un despliegue de dedos lento y deliberado. Kero-san da un único y silencioso asentimiento. **REMUS** ¿En contra? La mano de Golvin está arriba, desafiante. Roeden mira sus propias garras, todavía manchadas con la suciedad de la alcantarilla, luego el gran mapa en la tierra. El conflicto lucha en sus ojos. Clandestino… el ogre simplemente observa, un monolito inescrutable. La tensión es algo físico, un frío más profundo que el gélido ambiente subterráneo. Entonces, un sonido. Un **ZUMBIDO** profundo y retumbante. Clandestino está hurgando en su mochila empapada. Saca una botella. Vidrio oscuro, sellada con cera, milagrosamente intacta. Rompe el sello con el pulgar. **CLANDESTINO** De la reserva privada del alcaide. La encontré mientras él estaba… distraído. Le da un trago largo y placentero, luego se la pasa a Borlin. Los ojos del enano se agrandan. Bebe, y por primera vez, una sonrisa genuina y cansada rompe la mugre de su barba. La botella circula —hacia el furioso Golvin, hacia el vigilante Zhesir, hacia ti. El vino es fuego y especias y lujo robado, quemando el sabor de la alcantarilla y el miedo. Clandestino levanta la botella ahora medio vacía, el líquido captando la luz del fuego como una joya robada. **CLANDESTINO** Por el mamut… y por los ratones listos que cabalgan sobre su lomo. No es un acuerdo. Es una tregua temporal. Un pacto sellado no con sangre, sino con sed compartida y vino robado. Beben. La luz del fuego brilla en diez pares de ojos: ambiciosos, cautelosos, astutos, locos, cansados y salvajes. Las líneas de batalla están trazadas en la tierra húmeda. Pero por ahora, las sombras albergan a diez figuras, no a nueve. Un gremio ha nacido, no a la luz del sol, sino en la oscuridad resonante. Una hoja ha sido templada en la tormenta. Esta noche, descansa. Pero mañana, será desenvainada. **FUNDIDO A NEGRO.** **FIN DE LA ESCENA**
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Por: slasherus
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