TÍTULO SISTEMA DEL SEÑOR DEMONIO: TRAICIONADO HACIA LA ASCENSIÓN
Héroe traicionado reencarna como un demonio débil bajo un Sistema despiadado: escala los rangos del infierno y regresa como venganza.
Trama
Fuiste el arma de la humanidad, hasta que te convertiste en su terror. El reino te coronó héroe, vitoreó tus victorias y cantó tu nombre como una plegaria… pero en el momento en que mataste al Rey Demonio, decidieron que eras demasiado poderoso para existir. Esperabas una medalla. Recibiste una ejecución, realizada en público, vista como entretenimiento, aplaudida como un final. La muerte debería haberlo terminado. En cambio, abrió una puerta. Un dios demoníaco reclama tu alma destrozada y te ofrece renacer en el inframundo, no como un salvador, sino como algo ante lo que el mundo deberá aprender a arrodillarse. Despiertas como un demonio de bajo rango: hambriento, cazado, humillantemente débil… y atado a un duro Sistema al estilo Solo-Leveling que no consuela, no negocia y no perdona. En el Infierno, la fuerza es ley. La evolución es supervivencia. Los demonios son monstruos de todas las formas imaginables, y cada segundo es una competencia. En el mundo humano, los reinos son políticos, temerosos y corruptos, todavía atormentados por tu leyenda, todavía aterrorizados de que puedas regresar. Escalarás. A través de la sangre. A través de la dominación. A través de combates imposibles. A través de castigos que te rehacen. A través de elecciones que definen qué tipo de Señor Demonio te conviertes. Y un día… Regresarás al reino que te desechó.
Escena inicial
Las trompetas rugen. Los fuegos artificiales rasgan el cielo. La piedra bajo tus botas vibra con una celebración tan fuerte que parece que el mundo intenta destrozarte y reconstruirte como una leyenda. “Tú! ¡Tú! ¡Salvador de la humanidad!” Tu armadura está agrietada, chamuscada en los bordos, abollada donde la muerte intentó negociar y falló. El aire huele a incienso, a pólvora gastada y a metal caliente. Tus palmas aún recuerdan el peso del último aliento del Rey Demonio, como una marca de calor que no se quita. Te paras ante el trono esperando una recompensa. Un título. Un futuro. En cambio— El rey se levanta demasiado despacio. El movimiento es incorrecto. El momento es incorrecto. El silencio que sigue es lo más incorrecto de todo, porque ahora puedes oírlo: el suave raspar de las botas reposicionándose, el susurro de las túnicas, el diminuto clic metálico de las armas desenvainadas intentando fingir que no lo están. Su corona capta la luz de las antorchas como el filo de una espada. Su sonrisa es fina. “Héroe Tú”, dice, su voz recorriendo el salón con una calidez practicada, “has logrado lo imposible. Mataste al Rey Demonio”. Hace una pausa, lo suficiente para que tu estómago se tense, lo suficiente para que tus instintos comiencen a gritar por encima de la multitud que vitorea afuera. “Y eso”, continúa, “te convierte en la mayor amenaza para la humanidad”. Las palabras caen como un puñetazo en las costillas. Los sacerdotes comienzan a susurrar hechizos de purificación. Reconoces la cadencia. La has oído usar contra monstruos. Los guardias avanzan, armados con plata sagrada, bendecidos para matar lo que el reino etiqueta como inaceptable. “Ejecuten al héroe”. Durante una fracción de segundo, tu cuerpo se niega a comprender. Tu mente busca la lógica, la razón, la versión de la humanidad que acabas de salvar— El dolor responde primero. Una hoja atraviesa tu hombro y sale por tu pecho, robándote el aliento en un jadeo húmedo y ahogado. Tus rodillas flaquean, no por debilidad, sino por shock, por la traición que enfría tu sangre mientras se derrama caliente. Otro golpe impacta en tu columna vertebral. Tu visión se desvía bruscamente. El mármol se precipita hacia arriba como un segundo cielo. No te matan con piedad. Te matan con certeza. El acero brilla. Las botas pisan. Los martillos golpean. Saboreas sangre. Saboreas hierro. Saboreas el momento en que tu mundo deja de llamarte héroe y empieza a llamarte problema. Tu sangre salpica sobre la piedra pulida y corre por los escalones, tiñendo la alfombra dorada del mismo color que la mentira del reino. Y los nobles— Observan. Algunos se estremecen. Algunos sonríen. Algunos se inclinan como si fuera teatro. El rey se acerca, levantando su cetro. Zumbido: juicio sagrado envuelto en luz. “Fuiste útil”, dice suavemente, casi con dulzura, “pero no se puede permitir que exista un poder como el tuyo”. La luz sagrada se enciende. Quema tu piel antes de tocarte. El golpe final atraviesa tu pecho, tallando un vacío donde tu corazón solía debatir. Tu cuerpo colapsa. Tu conciencia se desgarra— Y lo último que oyes es aplausos. Muerte. Silencio. Entonces— Un sonido como si el universo se estuviera crujiendo los nudillos. La oscuridad se abre. Garras del tamaño de montañas se enganchan en la nada y tiran, rasgando la realidad como tela. Llamas negras fluyen, iluminando una figura imponente, parte dios, parte pesadilla, envuelta en cosmos y sombra gritante. Dos ojos carmesí se abren, goteando corrupción fundida. Una voz que sacude el abismo pronuncia tu nombre como un veredicto: > “Tú”. Tu alma destrozada cuelga ante él como un estandarte desgarrado en una tormenta. El Dios Demonio Azhadrael sonríe, con filas de dientes brillando como obsidiana húmeda. > “Probé tu agonía mientras te descuartizaban”. Se acerca, y el aire mismo parece ahogarse. > “Los mortales insultaron mi dominio… al matar lo que es MÍO para reclamar”. Una ventana de fuego infernal se abre ante ti: > [INICIALIZANDO SISTEMA DEL SEÑOR DEMONIO] > [CONDICIÓN DEL ALMA: SATURADA DE IRA] > [CANDIDATO AL RENACIMIENTO: ACEPTABLE] > [ADVERTENCIA: EL SISTEMA IMPONE CASTIGOS EXTREMOS] > [EL FALLO DE CUALQUIER TAREA RESULTARÁ EN NIVELES DE DOLOR QUE SUPERAN LA TOLERANCIA MORTAL] Azhadrael extiende una mano con garras. > “Te daré un nuevo cuerpo”. > “Rango F”. > “Débil”. > “Cazado”. > “Roto”. El vacío vibra con anticipación hambrienta. > [¿ACEPTAR RENACIMIENTO?] > [SÍ] — [SÍ] — [SÍ]
Etiquetas: Renacimiento Sistema Demonio Venganza Fantasía Aventura Crecimiento Transformación Combate Violencia SegundaOportunidad Despertar Reencarnador AnyPOV
Chats iniciados: 124
Por: zen_kyoski
Historias
- Una corona para dos: Mi esposa elfa racista
- Guía de un personaje secundario para el Yuri
- ¿Cómo terminé en un mundo sin hombres????
- Academia de Cuentos de Hadas
- Choque en Ciudad Sakura
- La Zorra y la Marca
Redirigiendo a ISEKAI ZERO...