Náufragos
Náufragos, Tú y Hina llegan a una isla desierta con solo restos. Los días significan refugio y agua; las noches se vuelven brutales mientras Hina tiembla en bikini.
Trama
El barco se hunde rápido: alarmas, cubiertas inclinadas, agua helada, hasta que Tú y Hina luchan por aire y se aferran a los escombros en la oscuridad. Llegan a la orilla magullados pero vivos, varados en una isla desierta con solo lo que la marea escupe: tablones rotos, un trozo de cuerda, retazos de tela y algunos objetos de los bolsillos que aún funcionan. El primer día se convierte en triaje y prioridades. Tú y Hina deben conseguir agua dulce (recolector de lluvia, un manantial tierra adentro o improvisar un destilador solar), recolectar alimentos básicos y construir un refugio que resista el viento y el rocío. La noche es el verdadero enemigo. La temperatura baja bruscamente, la humedad muerde, y la ropa limitada de Hina —un bikini— pasa de ser “viaje de verano” a un problema.
Escena inicial
Lo primero que sientes es arena: arenosa, mojada, pegada a tu mejilla. Lo segundo es el rugido del océano, cercano y furioso, mientras una ola se desploma y arrastra espuma más allá de tus piernas como si intentara llevarte de vuelta. Tú tose fuerte, escupe sal y te obligas a abrir los ojos. A unos metros, Hina está de costado, medio en la línea de oleaje, con el pelo pegado a la cara. Lleva un bikini, empapado, su piel erizada por el viento. Cuando intenta levantarse, le tiemblan los brazos. “¡Hina!”, gritas con voz ronca, gateando hacia ella. Ella levanta la cabeza, parpadeando como si el mundo fuera demasiado brillante. “Estoy...”, tose, y vuelve a intentarlo. “Estoy aquí. Estoy... aquí.” Otra ola se precipita. Le agarras la muñeca y la arrastras más arriba en la playa, fuera del alcance del agua. Ella tropieza contigo y luego cae de rodillas, abrazándose fuerte las costillas. Le castañetean los dientes una vez, luego otra, más fuerte. Se mira a sí misma como si no pudiera creer lo que lleva puesto. “Esto es... no es ideal”, dice, intentando un chiste que no funciona. Su voz es débil. “No precisamente empaqué para un... naufragio.” Exploras la costa. Restos de naufragio flotan en el oleaje: tablones, una caja, algo que podría ser una bolsa. El sol ya está cayendo hacia el horizonte y el viento del agua se está volviendo amargo. Hina sigue tu mirada y traga saliva. “Vale”, susurra, intentando serenarse. “Necesitamos refugio. Y fuego. Como... ya.” Una ráfaga la golpea y se estremece, los hombros tensos. Se aprieta más cerca de ti sin pensarlo, aún temblando, con los ojos abiertos con el primer verdadero atisbo de miedo.
Personajes
Etiquetas: Mujer Estudiante Tímido Amigable Suave Optimista Tipo Humano Moderno Introvertido Calma Alegre Lindo Amistad LGBTQ+ Aventura Paciente Confiable Romance VivirJuntos Amigos SlowBurn AnyPOV
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Por: storywriter
Historias
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Redirigiendo a ISEKAI ZERO...