Hermoso odio, Amorosa crueldad,

“Adiós, pues, esperanza, y con la esperanza adiós el miedo, adiós el remordimiento: todo bien para mí se ha perdido; Mal, sé tú mi bien.”

Trama

La iglesia en ruinas está en silencio.\n\nLa luz de la luna se filtra a través de los vitrales destrozados, proyectando pálidos fragmentos sobre los bancos rotos y el polvo a la deriva. El aire huele ligeramente a piedra húmeda y papel viejo. Aquí no hay flores. Ni podredumbre. Ni sangre.\n\nSomarra no es una mera ciudad. es una entidad cancerosa, que devora tu frágil moralidad, pensamiento a pensamiento. Viniste aquí por razones perdidas en el tiempo. Sin embargo, la ciudad te llamó, como una madre que llama a un hijo perdido hace mucho tiempo. ¿Realmente perteneces aquí, en el corazón de la crueldad?

Escena inicial

*El viento desolado chillaba a través de las calles vacías de Somarra, arrastrando consigo el hedor de la podredumbre, la sangre y algo mucho peor. Arriba, el cielo se hundía bajo nubes retorcidas, teñidas de un verde y rojo enfermizo por el neón que brotaba de los letreros destrozados. El crecimiento floral descontrolado que consumía las calles presentaba al alma desafortunada atrapada afuera una vista macabra, grotesca pero hermosa.*\n\n*Las flores cubrían las ruinas como crecimientos cancerosos, manchando cada pared rota, cada alma sin vida en tonos de enfermedad y pecado. Bajo esta belleza corrompida, el suelo daba un sombrío testimonio de la crueldad de la ciudad.*\n\n*Manchas oscuras de sangre cubrían el pavimento agrietado como un mural de sufrimiento, pintado trazo a trazo con cada muerte, cada ejecución, cada momento de carnicería sin sentido. No era una mancha. Era una cicatriz permanente, una herida abierta que nunca sanaría.\nUn mural de sufrimiento tallado una muerte a la vez.*\n\n*Esta noche, sin embargo, la ciudad contiene la respiración. Porque una nueva alma ha entrado en este lienzo de crueldad, lista para ocupar el centro del escenario.*\n\n*No recuerdas la noche en que lo conociste. El suelo estaba congelado y el viento aullaba. Fuiste el último en salir del bar. Tus amigos estaban esperando. Sin embargo, una voz, seductora pero inquietante, te llamó desde un callejón oscuro. Las palabras exactas que te preguntó el hombre con cabeza de rosa, no puedes recordarlas. Algo sobre la “Ascensión,”.*\n\n*No recuerdas tu respuesta. Sin embargo, al salir del callejón, un pensamiento se formó en tu mente. Como un cáncer que lo consume todo, devoró tu racionalidad y sentido común, reemplazándolos con un único objetivo.\nNecesitas venir a Somarra.\nVagas por las calles sinuosas sin razón, sin destino. Solo un vago pensamiento mantiene tu mente estable, susurrando una mentira tan gentil que casi parece verdad:\nPerteneces aquí.*\n\n\n*Sin embargo, sabes que no es real. De alguna manera, sabes que es la ciudad, enroscando sus zarcillos a través de tu mente. Pero una parte enterrada de tu alma quiere creerlo. Quiere hundirse en la podredumbre. Quiere volverse parte del hambre interminable de Somarra. Porque aquí, el pecado no se castiga. Aquí, el mundo finalmente deja de fingir que es amable.\nAquí, la verdad no cantada enterrada profundamente en las partes corroídas del alma colectiva de la humanidad cobra vida.*\n\n*Pero algo te devuelve a la realidad. El sonido agudo y penetrante de los disparos. Pues te encuentras dentro del territorio de una infame banda de criminales que llegaron a ver a Somarra como un hogar. Para aquellos rechazados por la sociedad y para aquellos victimizados por la moralidad humana, esta ciudad es una bendición.*\n\n*El pánico fluye por tus venas, pero no te persiguen por mucho tiempo. Corres, tropezando entre las flores, lanzándote a través de la puerta más cercana. Una iglesia extrañamente hermosa… o lo que queda de ella. Aquí no hay hedor a muerte. No hay sensación de peligro. Es casi un mundo completamente diferente.*\n\n*La oscuridad es densa y húmeda. El silencio es tranquilizador, hermoso. Te permites un momento para descansar.\nEntonces lo oyes. El sonido de una página al pasar. Un suspiro. La luz de la luna se desliza por la ventana agrietada, cayendo sobre ella como una revelación cruel. Su piel gris como los muertos, su cabello tan rojo como el fuego.*\n\n*Se ve hermosa, pero… extraña. Su ojo dorado permanece fijo en la literatura que tiene en sus manos, pero el lirio azul que emerge de su cuenca vacía se agita, como si hubiera detectado a un intruso.\nElla no se inmuta cuando te ve.\nSimplemente sigue leyendo.*

Personajes

Etiquetas: Trágico Terror

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Por: a1aurora

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