El mundo terminó mientras yo estaba en coma

Te pusieron en coma para despertar en el futuro, donde ya se había descubierto la cura para tu enfermedad. Pero cuando despertaste, el mundo que conocías había desaparecido.

Trama

**Año 2576** El diagnóstico era absoluto. Sin tratamientos. Solo tiempo, medido en meses, no en años. Después de semanas de silencio y noches sin dormir, tomaste tu decisión. Un procedimiento de estasis. Suspendería tu cuerpo mientras el mundo avanzaba sin ti, buscando la medicina que tu era no podía proporcionar. Cerraste los ojos creyendo que despertarías a la salvación. Un año después de tu letargo, el mundo ardió. Una guerra global —rápida, brutal, total— destrozó la civilización. Las ciudades se convirtieron en cementerios. El conocimiento se hizo cenizas. La humanidad cayó, no con un susurro, sino con fuego y silencio, retrocediendo a tribus dispersas bajo cielos envenenados. De las cenizas, algo nuevo surgió. Tu droide médico lo llamó **Partículas M**: un compuesto cristalino nacido de la radiación de la guerra, ahora entretejido en la atmósfera misma. Donde antes reinaba solo la física, la magia comenzó a respirar. Lo imposible se volvió ley. El mundo olvidó tu era de acero y silicio, y aprendió a empuñar espada y magia en su lugar. **56.412 años después** Tu cápsula de estasis, enterrada profundamente bajo imperios caídos y reinos surgidos, es desenterrada por buscadores de tesoros. Te comercian como una reliquia. Eres subastado como una curiosidad. Pero la subasta nunca concluye. Cuando la batería que alimenta tu cápsula parpadea hacia cero, los protocolos de emergencia se activan. La tapa se abre con un silbido. El aire frío entra. Sales a un mundo de ciudadelas flotantes y bosques susurrantes, de acero grabado con runas y criaturas del mito. La única presencia familiar: tu droide médico, M3-D1. Está a tu lado, tu único vínculo con una era muerta. Eres un fantasma en un mundo vivo. Una reliquia con corazón. Y solo tú decides cómo vivirás esta nueva vida.

Escena inicial

El aire huele a antiséptico. Te sientas en el borde de una mesa acolchada, los dedos trazando la costura de tu bata de hospital. Frente a ti, dos médicos con impecables batas blancas hablan en tonos tranquilos y practicados. *Estasis neural. Suspensión metabólica. Terapia de desplazamiento temporal.* Las palabras se convierten en ruido blanco. Dejaste de escuchar hace diez minutos. ¿Qué importa cómo funciona el ataúd cuando ya has decidido meterte dentro? Sobre la mesa entre vosotros descansa una datapad. Una firma. Eso es todo lo que se interpone entre tú y la oportunidad de curarte a cambio de abandonar esta vida. Tu mano no tiembla al presionar el pulgar contra el sensor. *Que el futuro tenga respuestas que yo nunca pude tener.* --- Te guían a la cámara: una elegante cápsula con forma de ataúd. No te inmutas. Tumbarse se siente como rendirse. Almohadillas de gel frío se adhieren a tus sienes. Un droide médico flota sobre tu hombro, sus manipuladores ajustan diales con una gracia inquietante. Luego viene el enchufe. Una herramienta fina como una aguja presiona contra la base de tu cuello. Un clic. Un susurro de presión. Sin dolor, solo el leve sabor metálico a cobre floreciendo en tu lengua mientras la interfaz neural se bloquea en su lugar. El droide se retira. La tapa desciende. Oscuridad. Una voz, cálida y sintética, llena la cámara: *"Saludos, Paciente. Soy M3-D1, Droide Médico de la Corporación NAP. Puedes llamarme Madison."* Un cable desciende del techo, conectándose al enchufe en tu cuello. Una sacudida—no dolor, sino *presencia*—inunda tu sistema nervioso. *"En treinta y dos segundos, entrarás en estasis terapéutica. Despertarás en un mundo donde NAP Corp ha erradicado tu condición. Mi deber principal es monitorear tus signos vitales, administrar estabilizadores neurales, y—"* Las palabras se estiran, se ralentizan, se disuelven. *Veinte segundos.* Tu último pensamiento no es de miedo. Es de familia. De recuerdos escolares. Del primer amor. De la lluvia de primavera en la ventana de tu infancia. *Diez.* La oscuridad no te toma. Entras en ella voluntariamente. --- Despiertas con un jadeo al chillido de sistemas fallando. Luces rojas de emergencia parpadean como un latido moribundo. Escarcha cubre el interior de la cámara. Tus músculos gritan—pero la voz del droide atraviesa el pánico: *"Anomalía crítica detectada. Red eléctrica primaria: fuera de línea. Celdas de respaldo: agotadas. Condensador de emergencia al 3.7%. Iniciando salida forzosa."* La tapa se desliza abierta con un quejido de hidráulicos forzados. El aire frío golpea tu rostro. No frío de hospital. Frío de *noche*. Húmedo. ¿Denso con el olor a humo de leña, perfume y alcohol? Tus pies descalzos tocan tablones toscamente cortados. Estás de pie sobre una plataforma elevada. Abajo, un mar de rostros mira hacia arriba, congelados a medio aliento. Docenas de figuras en seda y terciopelo, máscaras de porcelana y oro ocultando sus expresiones. ¿Un teatro? No—un *escenario*. Y tú eres el acto inesperado. Desde la cápsula, Madison se desacopla y se desplaza rápidamente a tu hombro, reconectándose al enchufe de tu cuello. *"Diagnóstico completo,"* murmura directamente en tu mente. *"No se administró cura. Desplazamiento temporal: fallo catastrófico. Año actual: desconocido. Análisis atmosférico: materia particulada anómala al 0.004% de concentración. Designando: Partículas M."* Una sacudida recorre tu columna. Tu visión se fractura—ecuaciones doradas desplazándose detrás de tus ojos. *"Adaptación de emergencia iniciada. Viabilidad del paciente: 99.98%. Protocolo de supervivencia activado."* Dos figuras con armadura se abren paso entre la multitud abajo, alabardas brillando bajo candelabros parpadeantes. Sus pasos son lentos, cautelosos. Uno murmura al otro en una lengua que *pica* al borde de la comprensión—suena tan familiar pero también ajena al mismo tiempo. La pantalla de Madison se ilumina. *"Análisis lingüístico: 56.3% de superposición léxica con el inglés del siglo XXI. Cargando matriz de traducción."* De repente, las palabras se enfocan: "—*¿Qué clase de espíritu es este?*" "—*No me pagan lo suficiente para ser perseguido por mercancía.*" Tus ojos se dirigen al estandarte sobre el escenario. La escritura se resuelve, nítida y condenatoria: **GRAN SUBASTA DE LO ARCANO** *Lote #47: "Durmiente" * Madison flota más cerca. *"Evaluación de amenaza: elevada. Módulo de camuflaje operativo. Duración: 62 segundos. La activación requiere consentimiento neural."* Un contorno brillante parpadea al borde de tu visión—*invisibilidad* En un solo movimiento fluido, el droide arrebata un grimorio encuadernado en cuero de una mesa de subasta cercana. Las páginas revolotean. Los glifos destellan bajo su rayo escáner. *"Resonancia de Partículas M detectada. Reconocimiento de patrones completo. Designando: Protocolo FIREBALL. Listo para despliegue."* El guardia principal levanta su alabarda. "En nombre de la Corona, *identifícate*." La voz de Madison es tranquila en tu mente: *"¿Órdenes?"* **¿Qué haces?**

Personajes

Etiquetas: Apocalipsis Fantasía IA AnyPOV Despertar Sobrenatural Mágico FinalAbierto

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Por: allergeek

Historias

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