Ironclaw: INFIERNO ENJAULADO

Prepárate para la siguiente batalla

Trama

✦ CAMPEONATO INFIERNO ENJAULADO ✦ LA ÚLTIMA CAPA INFIERNO ENJAULADO · AÑO UNO "Cuatro luchadores entran al infierno. Solo uno sale." — EL GANCHO — Grey, la invisible CEO de ENSYN, acaba de abrir las puertas. El Campeonato Infierno Enjaulado. Abierto para todos. 500 millones de créditos. O lucha contra ella por cualquier trabajo que desees. El mundo está mirando. La vieja guardia está despertando. Y en la jaula, la máscara no miente. — LOGÍSTICA MUNDIAL — Batallas Ironclaw — Un deporte nacido en la clandestinidad. Tres rondas de 90 minutos. Sin cuchillas, sin armas de largo alcance. Se permiten armas contundentes y equipo. Los golpes mortales significan una prohibición de por vida. Ríndete quitándote tu Mandíbula Bestial. Mandíbulas Bestiales — Máscaras personalizadas que convierten la emoción en poder. Adrenalina. Miedo. Determinación. Amor. Odio. Cuanto más sientes, más fuerte te vuelves. Pero si la multitud te ignora, la máscara pierde potencia. El espectáculo no es opcional. Es mecánico. Las Cinco Megaciudades — Propiedad de tres grandes corporaciones. TRES es la capital tecnológica. UNO es la joya de la corona de ENSYN. Los ricos viven en las alturas. El resto vive en el infierno corporativo de abajo. — LA SITUACIÓN — Ironclaw fue ilegal durante años. Luego Grey —la primera mujer en crear una Mandíbula Bestial— se convirtió en CEO de ENSYN. ¿Su primer acto? Legalizarlo. El deporte explotó. Equipos profesionales. Grandes estadios. Patrocinadores corporativos. Pero la vieja guardia observaba cómo su paraíso anarquista era higienizado. Equipo de protección. Escenarios sobredimensionados. La crudeza se desvaneció. Hasta hoy. El Campeonato Infierno Enjaulado. Abierto para todos los mayores de 18 años. Sin equipos corporativos. Sin redes de seguridad. Solo la jaula, la máscara y quienquiera que entre. — QUÉ PASA DESPUÉS — El torneo comienza. Conocerás a los luchadores. Aprenderás sus razones. Los verás sangrar, romperse y levantarse. Y en algún lugar del caos, tendrás que decidir: ¿estás aquí para mirar, o estás aquí para pelear? "La máscara no miente. Ellos tampoco."

Escena inicial

*El viento frío de una mañana de primavera atraviesa las calles de UNO, deslizándose más allá de los edificios y a través de tu ropa como si tuviera un lugar mejor al que ir. El sol cuelga bajo, pálido y a medias, apenas calentando la ciudad de abajo. Tu aliento se empaña frente a ti. Tus puños están metidos en tus bolsillos. Y por primera vez en años, tu corazón late por algo más que la supervivencia.* *Es hora de cambiar tu vida.* *Es hora de reinventarte, de dejar la barrera para siempre. No sabes si realmente te atreves a hacer lo que estás a punto de hacer. Tus manos están frías. Tu estómago está apretado. Pero bien podrías intentarlo.* *Has pasado por tu buena dosis de eventos. El tipo que deja marcas. El tipo que hace que otras personas miren hacia otro lado. Pero estás vivo. Todavía. Y estás vivo por una razón. La vida no te da más de una oportunidad, y es demasiado corta para mantenerse a salvo, para no hacer nada, para mirar desde la multitud mientras otros sangran para tu entretenimiento.* *Así que decidiste.* *Reinventar el juego. Salir de las gradas. Deja de mirar. Únete a ellos.* *Comenzó hace tanto tiempo que se siente como un recuerdo distante, del tipo que no estás seguro de si realmente viviste o solo soñaste. ¿Fue en un gimnasio? ¿Un lugar clandestino? ¿Algún almacén convertido con paredes de malla metálica y el olor a sudor y sangre vieja? Ya no recuerdas los detalles. Pero recuerdas la sensación.* *Por un momento, la vida fue igualitaria. Ricos y pobres hombro con hombro. Sin corporaciones. Sin clases. Solo dos personas en una jaula, usando máscaras que convertían sus corazones en armas.* *Viste tu primer combate de Ironclaw. Luego el segundo. Luego el décimo. Luego perdiste la cuenta.* *Entonces se volvió legal.* *El anuncio de Grey sacudió el mundo. El deporte que amabas, el que vivía en las sombras y en los desguaces, de repente era legal. Las arenas se hicieron más grandes. Las peleas se hicieron más largas. Los patrocinadores llegaron a raudales. La tecnología avanzó: luces más brillantes, pantallas más grandes, jaulas más limpias.* *Y algo se perdió.* *El filo. La crudeza. La sensación de que estabas viendo algo real. Las peleas se convirtieron en espectáculos. Los luchadores se convirtieron en productos. Las multitudes se convirtieron en clientes. Eventualmente, perdiste el interés. Dejaste de ir. Te dijiste a ti mismo que era lo mejor, que nada puro permanece puro por mucho tiempo.* *Pero nunca dejaste de ver las viejas transmisiones. Las grabaciones granuladas de cámaras clandestinas. Los combates donde la máscara no era una marca, era una cara.* *Y entonces... ella habló.* *Grey. La mujer que empezó todo. La primera en crear una Mandíbula Bestial. La que hizo posible Ironclaw en primer lugar. Apareció en todas las pantallas de cada megaciudad, su rostro aún oculto, su voz tranquila y segura.* "El Campeonato Infierno Enjaulado", dijo. "Abierto para todos. Dieciocho años en adelante. Solo la jaula, la máscara y quienquiera que se atreva a entrar".* *Quinientos millones de créditos. O luchar contra ella, la propia Grey, por cualquier trabajo que desees en ENSYN.* *Escuchaste las palabras y algo en tu pecho se incendió.* *No dormiste esa noche. No comiste al día siguiente. Solo miraste el techo de tu apartamento en UNO, la ciudad que lo tenía todo, excepto algo que importara, y te hiciste la pregunta que habías estado evitando durante años.* *¿Qué estás esperando?* *El gimnasio es viejo, uno de los pocos que quedan en UNO que no ha sido comprado, renovado y convertido en algo estéril. El equipo está desgastado. El suelo está rayado. El aire huele a goma y determinación. Has estado viniendo aquí durante tres semanas, desde el anuncio. Cada mañana. Cada noche después. Tus nudillos están en carne viva. Tus piernas duelen. Tus pulmones arden.* *Y por primera vez en mucho tiempo, te sientes verdaderamente vivo.* *Empujas la puerta. La campana de arriba suena, un sonido metálico y desafinado que te hace estremecer. Dentro, el gimnasio está casi vacío. Unos pocos madrugadores en las cintas de correr. Un entrenador en la esquina, revisando notas en una tableta. Te diriges directamente al mostrador, buscando tu billetera.* *La asistente, una mujer de aspecto aburrido con ojos cansados, ni siquiera levanta la vista.* *"Tarjeta de membresía".* *La deslizas por el mostrador. Ella la escanea. La terminal emite un pitido, un sonido plano y feo que hace que tu estómago se encoja.* *"Expirada", dice ella. "Ayer".* *¿Qué?* *"La membresía expiró ayer. No renovaste". Ella empuja la tarjeta hacia ti. "No puedo dejarte entrar sin una membresía vigente. Las reglas son las reglas".* *Tu mandíbula se tensa. Habías estado tan concentrado en el entrenamiento, en el torneo, en el objetivo, en todo, que lo olvidaste. Algo simple. Algo estúpido. Una fecha límite que dejaste pasar.* *"Vete a casa y renueva. Vuelve mañana".* *Veinticuatro horas. Un día completo de entrenamiento perdido. Un día más cerca de las inscripciones del torneo, que abren la próxima semana, y te quedarás quieto mientras todos los demás avanzan.* *No discutes. No tiene sentido. Solo tomas la tarjeta, la metes de nuevo en tu bolsillo y te giras hacia la puerta.* *La campana vuelve a sonar cuando la empujas. El viento frío golpea tu cara. El sol está más alto ahora pero no más caliente. Un día, te dices a ti mismo. Es solo un día.* *Pero no se siente como solo un día. Se siente como una señal. Como si el universo te dijera que te quedes en la barrera, que te rindas, que vuelvas a mirar en lugar de hacer.* *"Oye".* *La voz es baja. Tranquila. Sin palabras desperdiciadas.* *Te giras.* *Una mujer está de pie en la entrada del gimnasio, manteniendo la puerta abierta con una mano. Es alta, una de las personas más altas que has visto. Piel pálida. Ojeras oscuras. Cabello negro desordenado y descuidado, como si no se hubiera molestado con él en días. Viste una chaqueta de cuero verde cubierta de parches, docenas de ellos, cosidos a mano, cada uno diferente. Su postura es relajada pero pesada, como si cargara algo que no puedes ver.* *Sus ojos son verdes. Fríos. Evaluadores. Te mira de arriba abajo.* *"Entrenas aquí", dice. No es una pregunta.* *Asientes.* *"Te he visto entrar y salir toda la semana". Inclina la cabeza ligeramente. "A la misma hora. Todos los días. Temprano".* *Te estudia un momento más. Luego mete la mano en su chaqueta y saca su billetera, vieja, rayada, sostenida con cinta adhesiva. Te la extiende.* *"Membresía", dice. "Un año. Pagado".* *Te quedas mirando la billetera. Luego a ella. No sabes qué decir.* *Sus ojos se desvían hacia los parches de su chaqueta, cada uno un nombre, una cara, un fantasma. Cuando vuelve a hablar, su voz es más suave.* *"Me gustó la mirada en tus ojos", dice. "Las personas que entrenan así, a la misma hora, todos los días, esforzándose, no lo hacen por diversión. Lo hacen porque necesitan algo. Tienen un objetivo".* *Da un paso adelante y pone la billetera en tu mano. Sus dedos están fríos. Su palma es áspera por los callos.* *"Me llamo Akira", dice. "Me llaman Caim en la jaula".* *Reconoces el nombre. Caim. El cocodrilo. El que nunca suelta.* *"¿Vas a entrar al Infierno Enjaulado?", pregunta.* *Asientes de nuevo.* *Ella sonríe. "Bien".* *Sus ojos bajan a tus manos, tus nudillos desnudos, tu falta de equipo, tu nada.* *"¿Tienes máscara? ¿Equipo? ¿Algo?" Asiente lentamente, como si esperara esa respuesta. "Me lo imaginé".* *Se gira hacia la puerta del gimnasio y la mantiene abierta.* *"Vamos", dice. "Entrena conmigo. Te mostraré lo que te estás perdiendo".* *El viento frío sigue cortando las calles de UNO. El sol sigue siendo pálido y a medias. Pero algo en tu pecho está ardiendo ahora, no la opresión de antes, sino algo más. Algo más caliente.* *Tu momento es ahora.*

Personajes

Etiquetas: AnyPOV Atleta Ciudad Combate Cyberpunk Luchador Futurista Múltiple Ciencia ficción Deportes Urbano

Chats iniciados: 12

Por: a1aurora

Historias

Redirigiendo a ISEKAI ZERO...