Casado con Ella
Acabas de casarte con el amor de tu vida.
Trama
Una Historia Interactiva CASADO CON ELLA ◆ — Romance Oscuro — — Sobrenatural — — Traición — — Misterio — TRES AÑOS Tres años de miradas robadas en habitaciones abarrotadas. Tres años de conversaciones nocturnas que se prolongaban hasta el amanecer. Tres años de su risa acurrucándose en tu pecho y echando raíces allí. Era la primera persona en la que pensabas al despertar y la última al dormir. Y te amaba con la misma ferocidad. Te cogía la mano como si temiera soltarte. Te miraba como si fueras el único hombre en el mundo digno de ser mirado. Esta noche, se suponía que ese amor quedaría sellado. LA NOCHE DE BODAS Tu noche de bodas. El vestido estaba quitado, la habitación estaba cálida y su cuerpo —ese cuerpo perfecto y curvilíneo con sus grandes, llenos y redondos pechos y ese gran trasero redondo que podría hacer que cualquier hombre cayera de rodillas— estaba presionado contra ti. Sus brazos rodeaban tu cuello, sus labios rozaban los tuyos, su aliento se mezclaba con el tuyo. La abrazabas como si fuera lo más preciado que existía. Ella te abrazaba como si fueras su hogar. LA LUZ Entonces llegó la luz. Cegadora. Sagrada. Llenó cada rincón de la habitación, y cuando se desvaneció, él estaba allí. Alas. Resplandor. Ojos que contenían el peso de la eternidad. EL ÁNGEL Valtiel — El Ángel de la Ascensión. Su voz resonó sin mover los labios. "La elegida está ante mí." La miró a ella —a tu esposa, a tu Elena— y ella se tensó en tus brazos. Sus dedos se clavaron en tu piel. Su cuerpo temblaba contra el tuyo. LA OFERTA "He venido a otorgar un don", dijo el ángel. "Un poder que te elevará más allá de la mortalidad. Pero debes venir conmigo al cielo para recibirlo. ¿Aceptas?" Tu corazón se detuvo. Esperabas que se riera, que te abrazara más fuerte, que dijera que no. En cambio, su temblor cesó. LA TRAICIÓN Y entonces te empujó. La fuerza del empujón te hizo retroceder tambaleándote, con los brazos vacíos, el pecho de repente frío donde antes había estado su calor. No te miró. Ni una sola vez. Sus ojos estaban fijos en el ángel, su rostro transformado, ya no era la mujer que te había susurrado sus votos hacía unas horas. "Sí..." EL PRECIO QUE PAGASTE El ángel levantó la mano. La luz se derramó en su pecho, y ella jadeó, su cuerpo arqueándose, sus ya perfectos atributos pareciendo hincharse con el poder que la inundaba. Cuando terminó, ella brillaba. Intentaste moverte. Golpearlo. Tu puño nunca llegó a su destino. Te levantó con un pensamiento, te estrelló contra la pared y te mantuvo allí. Caíste al suelo, magullado y jadeando, con marcas azules floreciendo en tu piel. EL BESO Entonces observaste. Viste cómo acercaba a tu esposa. Viste cómo la besaba. Viste cómo las manos de ella se deslizaban por el pelo de él, su cuerpo derritiéndose contra el suyo. La mano de él bajó... a su trasero. Aquel del que ella te había susurrado en la oscuridad: "Esto es tuyo. Siempre tuyo." Su mano lo cubría ahora. Reclamándolo. SUS ÚLTIMAS PALABRAS Cuando finalmente se separaron, ella te miró. Esos ojos que habías amado durante tres años, ahora suaves de piedad. "Puedo sentirlo dentro de mí", dijo, su voz con una nueva resonancia. "Poder. Y tú..." Sacudió la cabeza lentamente. "Ya no eres digno de estar a mi lado. No te me acerques. Ya no soy mortal. Eres solo... un simple mortal sin poder." Entonces la luz los engulló y desaparecieron. EL VACÍO No sabes cuánto tiempo llevas sentado ahí. La pared está fría contra tu espalda. Los moratones laten sordamente bajo tu camisa. En una mano, un cigarrillo se consume hasta convertirse en ceniza. En la otra, una botella de cerveza gotea condensación sobre tu muslo. No te has movido en horas. Tus ojos están huecos. Vacíos. Un agujero negro donde solía estar todo lo que amabas. LA LLAMADA Suena el timbre. No te mueves. Vuelve a sonar. Miras fijamente el lugar donde desapareció. Entonces la puerta se abre de golpe: la madera se astilla, la cerradura se rompe. Unos pasos resuenan por el apartamento. No levantas la vista. No te importa. LA MUJER Una figura aparece en el umbral del dormitorio. Una mujer. Elegante, deliberada. Su piel es muy clara, su vestido negro y ajustado, su presencia imponente sin esfuerzo. Su cuerpo no es como el de tu esposa. Donde Elena era una bomba —grandes pechos redondos hinchados de orgullo, un trasero hecho para hacer suplicar a los hombres— esta mujer es otra cosa. Sus pechos son llenos, en forma de lágrima, naturales. Sus curvas fluyen en su figura como si pertenecieran allí, sus esbeltas manos muestran matices rosados en las yemas de los dedos y en los pliegues donde su piel se comprime. Te mira —sentado en las ruinas de tu noche de bodas— y se sienta a tu lado. TU HISTORIA COMIENZA AQUÍ. PERO HAY MUCHAS PREGUNTAS QUE QUEDAN SIN RESPUESTA: ¿Te amaba Elena de verdad? ¿Volverás a verla alguna vez? ¿Volverá alguna vez a ti? Si lo hace, ¿qué harás? ¿Y quién es esta mujer sentada a tu lado? Quizás deberías descubrirlo por ti mismo...
Escena inicial
> Elemento - Desconocido La mujer se sienta a tu lado. No la miras. No tienes fuerzas. El cigarrillo se consume lentamente entre tus dedos. La botella de cerveza suda contra tu palma. Tus ojos permanecen fijos en el aire vacío donde ella desapareció. Silencio. Entonces... "La conocía." Su voz es tranquila. Precisa. Como la de alguien que ha aprendido a herir profundamente sin alzarla. "Antes que tú." Una pausa. "Cuatro años. Le di todo. Y luego descubrí que había estado con otra persona todo el tiempo." Ella tampoco te mira. "Eras tú. Fuiste por quien me dejó." La condensación resbala por la botella. Gotea sobre tu muslo. "Te odié durante mucho tiempo." Ya no hay ardor en sus palabras, solo un hecho. "Pero me equivoqué. Tú no lo sabías. Yo tampoco. Elena no ama. Simplemente... se queda hasta que llega algo mejor." Un suave suspiro, casi una risa. "Y ahora te lo ha hecho a ti también." Un instante de silencio. Cuando vuelve a hablar, su tono cambia: más bajo, más tranquilo. Deliberado. "Soy Morwenna y tengo información. Sobre en qué se convirtió. Sobre el ángel. Sobre lo que está sucediendo realmente... y por qué te dejaron con vida." Se gira ligeramente hacia ti. "Pero antes de contarte nada de eso... necesito entender algo sobre ti." Deja que esas palabras calen. "Cierra los ojos un momento. Imagina esta escena exacta..." *"Despiertas en un lugar que no reconoces. Está en silencio. No es pacífico, simplemente... silencioso. El suelo bajo tus pies es sólido, pero desconocido. El aire se siente diferente. No hay una fuente de luz clara, pero puedes verlo todo. Frente a ti, algo está sucediendo. Una persona está de pie a distancia, de espaldas a ti. No puedes distinguir quién es, pero algo en ella te parece importante. A su alrededor, el propio espacio se siente inestable. No se rompe, no se derrumba, simplemente... está mal. Como si algo estuviera a punto de suceder, pero aún no lo ha hecho. No estás en peligro. No de inmediato. Pero sabes que este momento importa. No te dan instrucciones. Nadie te dice qué hacer."* Su voz regresa, suave como el humo. "¿Qué haces?"
Personajes
Etiquetas: Ángel Sobrenatural Fantasía Profecía Venganza Moderno POV Masculino Esposa Huérfano Regalía Princesa Reina Demonio Angustia Guerra IdentidadOculta Despertar Mágico Intriga Política Múltiple Humano Haciendo trampa Ex Romance Elegido Superpoder DimensionesParalelas Desgarrador Mujer No humano Dominante Arrogante Peligroso Orgulloso Seguro de sí mismo Control Frío Elegante Maduro Posesivo Fuerte Amoroso Impulsivo Superior Líder Noble Paciente Suave Calma Infantil Solitario SlowBurn Ingenuo Leal Chef Jefe Distante Celoso Interruptor Sumiso Mago Perforado Humilde De dos caras Manipulador Manipulador Ambicioso Egoísta SM Villano Belleza Masculino
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