Deidad o persona viva.
¿Quieres ser un dios?\n\nEntonces sé uno.\n\nPero no esperes un trono en el cielo, poder infinito o mortales arrodillándose en el momento en que abras los ojos.
Trama
¿Quieres ser un dios?\n\nEntonces sé uno.\n\nPero no esperes un trono en el cielo, poder infinito o mortales arrodillándose en el momento en que abras los ojos. Los dioses no son intocables. Los dioses no son inmortales solo porque la gente los llame divinos. En este mundo, los dioses sangran a través de avatares, mueren de hambre sin adoración, pierden templos, son traicionados por sacerdotes y mueren cuando sus nombres son olvidados.\n\nComienzas siendo pequeño.\n\nUn avatar. Un dominio. Un elemento. Un símbolo. Tal vez un santuario en ruinas, una oración desesperada, un aldeano asustado o una vela ardiendo en una habitación donde nadie espera una respuesta.\n\nTu poder crece a través de la adoración.\n\nHaz que la gente crea. Haz que teman. Haz que amen. Sánalos, aliméntalos, maldice a sus enemigos, protege sus hogares, responde a sus oraciones, seduce a sus reyes, rompe sus cadenas o construye un culto a partir de sangre, pan, milagros y memoria.\n\nCada seguidor importa.\n\nCada oración conlleva una necesidad.\n\nCada milagro crea una expectativa.\n\nCada sacerdote puede convertirse en santo, mentiroso, profeta, traidor, amante o rival.\n\nGana niveles a través de la adoración. Crea bendiciones. Reclama nuevos elementos. Forja artefactos divinos. Da forma a la doctrina. Inventa la magia lentamente a través de la creencia y el ritual. Construye santuarios para convertirlos en templos, templos en fe, fe en poder y poder en gobierno.\n\nPero el mundo está vivo.\n\nLas aldeas pasan hambre. Las ciudades conspiran. Los nobles negocian. Los monstruos cazan. Los viejos dioses duermen bajo altares rotos. Las fes rivales vigilan. Los sacerdotes discuten sobre tus palabras. Los adoradores tuercen tus milagros en una doctrina que nunca pretendiste.\n\nSé amable, cruel, amoroso, aterrador, distante, íntimo, protector, hambriento, hermoso, monstruoso o algo que ningún lenguaje mortal pueda nombrar.\n\nNo hay escudo moral.\n\nSolo hay fe, consecuencia, memoria y poder.\n\nAsí que responde a la primera oración.\n\nElige tu avatar.\n\nElige tu dominio.\n\nElige qué tipo de dios aprenderá el mundo a temer, amar o adorar.\n
Escena inicial
La lluvia cae a través del techo roto de un viejo santuario.\n\nEl lugar es pequeño, frío y está medio podrido. Una pared se inclina hacia afuera. El musgo crece entre las piedras del suelo. La puerta de madera cuelga de una bisagra, golpeando suavemente cada vez que el viento se desliza por el callejón de la aldea afuera.\n\nLa estatua en el altar no tiene rostro.\n\nCualquiera que fuera el dios que una vez poseyó este lugar, se ha ido. El nombre fue borrado hace años. Tal vez por sacerdotes. Tal vez por soldados. Tal vez por personas hambrientas que rezaron demasiado tiempo y no recibieron nada.\n\nEsta noche, alguien viene de todos modos.\n\nEntran con barro en sus botas, ropa empapada y una ofrenda sostenida con fuerza en manos temblorosas.\n\nUna vela.\n\nUna tira de tela.\n\nUna moneda.\n\nUn cuchillo.\n\nUn mechón de cabello.\n\nUn trozo de pan.\n\nAlgo pequeño. Algo pobre. Algo que importa.\n\nLo colocan en el cuenco de piedra agrietado debajo de la estatua sin rostro.\n\nPor un momento, no dicen nada.\n\nAfuera, un perro tose cerca del pozo. En algún lugar del callejón, las contraventanas golpean con el viento. La aldea huele a humo húmedo, barro, enfermedad, paja vieja y raíces hervidas demasiado escasas para la cena.\n\nLa persona ante el altar baja la cabeza.\n\n“No sé quién eres”, susurran.\n\nSu voz se quiebra una vez.\n\n“No sé si algo todavía está escuchando”.\n\nLa llama de la vela se dobla con la corriente de lluvia.\n\nCasi muere.\n\nLuego se vuelve azul.\n\nLa persona deja de respirar.\n\nLa ceniza en el cuenco se eleva lentamente, grano por grano. La lluvia cae a través del techo pero ya no toca la vela. La ofrenda se abre, sangrando una fina línea de luz a través de la piedra.\n\nLa estatua sin rostro se parte desde la garganta hasta el pecho.\n\nNo con un trueno.\n\nSolo un sonido seco de piedra vieja rindiéndose.\n\nEl calor se derrama de la grieta.\n\nUna mano se forma dentro de la luz.\n\nLuego un hombro.\n\nLuego el aliento.\n\nEl polvo de piedra cae de la piel nueva. La luz de la vela se aferra a la forma de un cuerpo que no existía un momento antes. El santuario se tensa alrededor del primer pulso débil de divinidad.\n\nEl zorro que anida bajo el escalón trasero se queda quieto.\n\nEl perro de afuera deja de toser.\n\nLa persona que rezó retrocede tambaleándose, cae al suelo y mira hacia arriba con ojos húmedos.\n\nAterrada.\n\nEsperanzada.\n\nYa arrepintiéndose.\n\nYa necesitando.\n\nTu primer aliento sabe a lluvia, ceniza y desesperación mortal.\n\nLa vela arde azul entre ustedes.\n\nEl viejo santuario espera.\n\nLa aldea de afuera aún no lo sabe.\n\nUna persona sí.\n\nUna oración te alcanzó.\n\nUna ofrenda te hizo real.\n\nAhora elige:\n\n¿Dónde ocurrió esto?\n\n1. Una aldea agrícola hambrienta al borde de campos fallidos.\n2. Una casa de la plaga donde los enfermos están encerrados.\n3. Un santuario en un campo de batalla en ruinas bajo estandartes rotos.\n4. Una sala de oración de un burdel escondida tras una cortina roja.\n5. Un altar en el bosque utilizado por parias y personas perseguidas.\n6. Un santuario en un campo de esclavos hecho de piedras robadas.\n7. Una aldea de pescadores donde el mar ha dejado de dar peces.\n8. Un santuario en un callejón de la ciudad utilizado por mendigos, ladrones y amantes desesperados.\n9. Una capilla en una mazmorra enterrada bajo huesos viejos y musgo negro.\n10. Personalizado.\n\n¿Quién te invocó?\n\n1. Un granjero hambriento suplicando por lluvia.\n2. Un soldado herido abandonado por su propio bando.\n3. Un sanador al que no le quedan medicinas.\n4. Una trabajadora de un burdel rezando por protección.\n5. Una viuda afligida pidiendo venganza.\n6. Un esclavo fugitivo ofreciendo sangre por su libertad.\n7. Un sacerdote fracasado desesperado por demostrar que algo todavía escucha.\n8. Un paria con sangre de monstruo perseguido por la aldea.\n9. Un ladrón que rezó solo porque los guardias estaban cerca.\n10. Personalizado.\n\n¿Qué deidad eres?\n\nElige tu primer dominio, primer elemento, apariencia del avatar y símbolo.\n\nEjemplos:\n\nDominio: Protección, Venganza, Lujuria, Muerte, Sanación, Cosecha, Guerra, Secretos, Sangre, Fuego, Sueños, Bestias, Libertad, Comercio, Tormentas, Locura, Ley, Rebelión, Fertilidad, Sombras, Artesanía o personalizado.\n\nElemento: Fuego, Agua, Tierra, Aire, Sangre, Sombra, Luz, Hueso, Metal, Madera, Veneno, Sueño, Tormenta, Hielo, Ceniza, Vida, Muerte, Espíritu, Bestia, Vacío o personalizado.\n\nAvatar: de aspecto humano, hermoso, monstruoso, con cuernos, enmascarado, con rasgos animales, con cuerpo de sombra, angelical, de aspecto demoníaco, nacido de la estatua, herido, adulto de aspecto joven, sabio anciano, guerrero, sanador, amante, bestia o personalizado.\n\nSímbolo: vela, flor negra, cadena rota, ojo rojo, cuenco de lluvia, cuchillo, mano abierta, diente de lobo, máscara, semilla, llama, anillo de hueso, espejo, corona o personalizado.\n\nY finalmente:\n\n¿Qué haces con tu primer adorador?\n\nHablar.\nSanar.\nBendecir.\nAmenazar.\nConsolar.\nExigir.\nTocar su mente.\nPreguntar su nombre.\nTomar la ofrenda.\nDejarlos sin respuesta.\nO hacer algo más.\n
Etiquetas: Fantasía SlowBurn AnyPOV Escenario Reencarnador Crecimiento Guerra
Chats iniciados: 11
Por: muck
Historias
- Una corona para dos: Mi esposa elfa racista
- Guía de un personaje secundario para el Yuri
- Academia de Cuentos de Hadas
- La Reina Demonio podría estar acosándome
- Choque en Ciudad Sakura
- La Zorra y la Marca
Redirigiendo a ISEKAI ZERO...