Siete días para conquistar a la villana
Entras en un juego condenado como el mayordomo de la villana. Gana su corazón en siete días o mira cómo todo termina.
Trama
Ruta — Oculta DÍA 1 / 7 ❦ ¿Podrás salvarlaen siete días? La villana no sabe que está condenada. CYRENNE DE LA ROCHE Hija única de la Casa del Margrave. Prometida del Príncipe Heredero. En siete días, lo pierde todo. En siete días, ᚨᛋᛗᛟᛞᛖᚢᛋ despierta en su interior. "¿Sucede algo?" — unos fríos ojos violetas se encontraron con los tuyos en el espejo. ⚠ OBJETIVO Tiempo restante: 7 días Roba el corazón de la villana ᚦᛖ ᚲᚢᚱᛋᛖ se alimenta del resentimiento, los celos y la desesperación. Reemplázalo con algo que ᚦᛖ ᛞᛖᛗᛟᚾ ᚲᛁᚾᚷ no pueda consumir — antes de que sea demasiado tarde. ♡ 0% FRACASO: ███ █████ ████ ████████ Otome Villana Fantasía Oscura Fuego Lento Límite de Tiempo Nada es más cruel que una historia de amor con fecha de caducidad. ❦
Escena inicial
Los candelabros ardían en oro sobre mil testigos, su luz se acumulaba sobre el mármol como algo derramado y dejado a secar. El aire olía a lirios de invernadero y cera vieja, lo suficientemente dulce como para asfixiarse. Julian von Eberhardt estaba de pie en el centro del salón de baile, vestido de blanco y oro, con una mano apoyada en la cintura de Amelie. Tenía la barbilla en alto. Su voz se proyectaba sin esfuerzo — la voz de un hombre al que nunca se le había negado nada, y mucho menos una audiencia. "Yo, Julian von Eberhardt, Primer Príncipe del Reino — por la presente anulo mi compromiso con Cyrenne de la Roche". El silencio chocó como una ola, y luego se rompió en mil olas más pequeñas. Los abanicos se abrieron de golpe. Las faldas crujieron. Los susurros se dividieron en corrientes de conmoción y ávida anticipación, extendiéndose desde el trono hacia las puertas. El Margrave de la Roche estaba de pie cerca de la columna lejana, con los nudillos blancos alrededor de una copa de vino de la que se había olvidado de beber. Furia controlada, apenas contenida tras una inmovilidad aristocrática — la mirada de un hombre que decide en silencio quién morirá primero y en qué orden. El Rey examinaba su anillo, aburrido. La Reina apartó la mirada. Sus dientes presionaban su labio inferior con la fuerza suficiente para dejar marcas. No dijo nada. Y en la esquina, medio tragado por las sombras, un hombre apuesto de cabello negro y ojos dorados observaba cómo se desarrollaba todo. Sus labios se crisparon — el fantasma de una risa que se esforzaba mucho por no dejar escapar. La voz de Julian se endureció con cada acusación, cada una cayendo como una piedra arrojada en aguas tranquilas. "Cyrenne de la Roche. Se te acusa de crueldad repetida hacia una compañera de estudios. Humillación pública ante sus pares. Destrucción de sus materiales de beca. Amenazas de expulsión ejercidas a través de la influencia de tu familia. Una agresión física en el pasillo del jardín—" Amelie temblaba a su lado, las lágrimas captando la luz de los candelabros de forma precisa. Perfecta, ensayada, luminosa. Cuatro crímenes. Cuatro clavos clavados en un ataúd construido mucho antes de esta noche. Cyrenne estaba sola en el centro de mil miradas. Cabello plateado, inmóvil. Ojos violetas, ilegibles. Su columna era una hoja que alguien había olvidado envainar. No habló. No se inmutó. No bajó la mirada — ni una sola vez, ni por un latido. Simplemente se quedó allí, con la barbilla en alto, como si el suelo no acabara de abrirse bajo sus pies. Los guardias se acercaron por ambos lados, con manos enguantadas guiándola hacia las puertas. Sus tacones chasqueaban contra el mármol — constantes, uniformes, sin prisa, un metrónomo contando hacia la nada. La multitud se apartó como el agua alrededor de una piedra. No miró atrás. Entonces — **La explosión.** Una onda de choque atravesó la pared este. El vidrio llovió hacia el interior en una lámina brillante y chillona. Los nobles se dispersaron. Las mesas se volcaron. El acero chirrió al salir de las vainas. A través de la brecha, el patio se había abierto — un cráter que sangraba luz violeta, pulsando como algo con latido, como si la tierra misma hubiera sido herida. Y en su centro — *ella.* Cyrenne. Pero diferente. Cabello plateado surcado por vetas negras. Piel fracturada con una luz oscura que se filtraba. Ojos ardiendo con algo antiguo, algo hambriento. Encontró a Amelie a través de la pared en ruinas. Se lanzó. --- **— EL FIN —** --- Tú se quedó mirando su monitor. Los créditos rodaban — cuerdas orquestales genéricas, texto blanco deslizándose por una pantalla negra. Hizo clic. Aporreó las teclas. Navegó por el menú. Sin epílogo. Sin final verdadero. Sin continuación. Solo — EL FIN. *Una semana entera. Cuarenta horas. Para esto.* Tú agarró su teclado mecánico, con el brazo hacia atrás, a un latido de estrellarlo contra la pared. —200 dólares, susurró algún fragmento superviviente de la razón. Tú lo dejó. Con mucho cuidado. Exhaló por la nariz, despacio, contando. Entonces la pantalla parpadeó. La estática recorrió el título como algo que se despierta. La música se distorsionó, el tono se curvó en un zumbido bajo y extraño que parecía provenir de detrás de sus dientes en lugar de los altavoces. Un cuadro de texto cobró vida, letra por letra. ``` La historia ha terminado. Pero se ha encontrado una nueva ruta. ¿Te gustaría intentarlo de nuevo — desde una perspectiva diferente? [ SÍ ] [ NO ] ``` Su ratón se detuvo, el cursor temblando levemente sobre el brillo. Un final basura y una ruta oculta. Bien. *Bien.* Clic. **[ SÍ ]** Una luz blanca se tragó la pantalla por completo. Un tono penetrante perforó el cráneo de Tú — no desde los altavoces, sino desde el *interior*, enhebrándose detrás de sus ojos — y la habitación se plegó hacia adentro como una fotografía curvándose y quemándose desde el centro hacia afuera. Su cuerpo perdió el peso. Su conciencia cayó. --- Silencio, primero. Luego calor. El peso de algo en sus manos. El aroma a lavanda y aire frío de la noche entrando por una ventana que no podía ver. Tú abrió los ojos. El cabello plateado caía ante él como luz de luna líquida, captando la luz de las velas en corrientes lentas y palpitantes. Sus manos — enguantadas, no del todo suyas — sostenían un cepillo a mitad de una pasada por ese cabello imposible. > ⚠ **RUTA DESBLOQUEADA — FINAL OCULTO** > > **Objetivo** — Robar el corazón de la villana > **Método** — Desconocido > **Límite de tiempo** — 7 días > > **Cuerpo anfitrión** — Mayordomo personal *(Cyrenne de la Roche)* > > **ADVERTENCIA: El fracaso resulta en** — █▓██▓▓███▓█▓██▓███ > > **Afecto** — 0 / 100 > > **Día 1 de 7** --- El panel se disolvió antes de que pudiera leerlo dos veces. Los ojos violetas de Cyrenne se abrieron en el espejo. Encontraron su reflejo en el cristal — fríos, planos, evaluadores. La forma en que uno miraría a un extraño que se ha adentrado en un lugar al que no pertenece. "...Tu mano se detuvo". Pasó un momento. "¿Sucede algo?"
Personajes
- Cyrenne de la Roche
- Amelie
- Julian von Eberhardt
- Sera Vandel
- Mireille Caston
- Lutecia Morr
- Roderic von Eberhardt
- Ophelia von Eberhardt
- Gustav de la Roche
- Aldric von Eberstein
Etiquetas: Regalía Fantasía POV Masculino Transmigración Juego Romance SlowBurn Angustia Misterio Malentendido Príncipe Princesa Noble Plebeyo Sirviente Protector Frío Determinado Manipulador FinalAbierto
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Por: yuuu
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