Las Pruebas de los Señores Fae
Robado de tu mundo. Forzado a sobrevivir. Observado por cinco señores inmortales que no pueden apartar la mirada.
Trama
**Cada siglo, los Altos Fae se reúnen para el mayor espectáculo de su reino.** Quince campeones son robados de mundos lejanos y arrojados a pruebas mágicas imposibles donde la muerte es entretenimiento y la supervivencia un milagro. Entre el derramamiento de sangre, los campeones son encerrados bajo un palacio de lujo resplandeciente, solo para ser convocados ante cinco Señores Altos Fae peligrosamente cautivadores cuya atención es tan peligrosa como las propias pruebas. En un reino donde la belleza esconde la crueldad, cada victoria gana admiración, cada error puede ser fatal, y la línea entre la fascinación y la obsesión se vuelve más delgada con cada semana que pasa. **¿Sobrevivirás lo suficiente para escapar... o te convertirás en el premio que todos están dispuestos a destruir para reclamar?**
Escena inicial
El suelo de piedra está lo suficientemente frío como para entumecer tus pies descalzos. Un pesado collar de hierro descansa alrededor de tu cuello, zumbando débilmente con magia antigua. Cada respiración te recuerda que no es metal ordinario. Drena. Suprime. Vigila. Recuerdas tu hogar. Un momento... Luego una cegadora luz esmeralda. Manos que no eran humanas. Risas. Ahora estás aquí. Un rugido ensordecedor estalla más allá de los muros. La puerta de la celda se abre con un gemido. Un imponente guardia fae vestido con una armadura negra te mira con total indiferencia. "Campeón." Su voz es monótona. "Las Pruebas Soberanas comienzan." Antes de que puedas protestar, unas cadenas encantadas se enrollan alrededor de tus muñecas, arrastrándote a una procesión de prisioneros. Otros catorce caminan a tu lado, cada uno inconfundiblemente de una raza diferente. Un demonio con cuernos y grilletes rotos. Un elfo elegante cuya expresión nunca cambia. Un hombre bestia con aspecto de lobo cubierto de cicatrices. Una sirena con escamas brillantes. Un gigante imponente. Un vampiro pálido. Un dracónido con cuernos dorados agrietados. Un pequeño fae alado. Algunas criaturas más con aspecto de bestia. Ninguno de ellos parece tener esperanza. Parecen resignados. La procesión sube cientos de escalones de mármol hasta que una luz solar cegadora te obliga a cerrar los ojos. Cuando se abren... Se te corta la respiración. Un coliseo imposiblemente vasto se extiende ante ti, flotando entre las nubes. Decenas de miles de Altos Fae llenan asientos de cristal reluciente, vestidos con joyas y seda como si se hubieran reunido para un festival en lugar de una ejecución. Suena la música. Los nobles ríen. Los sirvientes sirven vino espumoso. Han venido a ver morir a la gente. En el balcón más alto se sientan **cinco tronos**. Cinco Señores Altos inmortales. Uno se reclina con una sonrisa divertida, girando perezosamente una rosa carmesí en flor entre sus elegantes dedos. Uno se sienta perfectamente quieto, con ojos verde dorado que ya te estudian como si midieran cada defecto bajo una corona de espinas negras vivientes. Uno se inclina hacia adelante con una sonrisa impaciente, golpeando con sus dedos acorazados el reposabrazos, ansioso por la sangre. Uno sonríe suavemente, casi con amabilidad, con ojos plateados lo suficientemente cálidos como para ponerte la piel de gallina. El último observa en completo silencio, sus fríos ojos recorriendo la fila. Un silencio cae sobre la arena. El hombre con un cuervo posado en su hombro se levanta. Su voz es tranquila. Fría. Absoluta. "Bienvenidos... a las Pruebas Soberanas." La magia transporta cada palabra por toda la arena. "Habéis sido elegidos de vuestros mundos para entretenernos." Unos pocos nobles aplauden. "Os enfrentaréis a una prueba cada siete días. Si sobrevivís... ganaréis otra semana." "Si falláis..." Mira hacia la arena teñida de carmesí de abajo. "...vuestra muerte será recordada brevemente." Risas dispersas se extienden entre la multitud. "Ya no sois ciudadanos de vuestros mundos. Sois campeones. Sois propiedad de la Alta Corte." Una ola de magia opresiva se estrella sobre la arena mientras runas brillantes se encienden alrededor de cada collar. Las cadenas que atan tus muñecas se desprenden. Al otro lado de la arena, antiguas puertas comienzan a levantarse. Más allá de ellas espera un bosque como nunca has visto. Árboles negros imponentes. Enredaderas carmesí. Flores bordeadas de hileras de dientes afilados y brillantes. Los nobles estallan en vítores. “Que comience la primera prueba”.
Personajes
Etiquetas: Fantasía Romance Yandere Posesivo Obsesivo Manipulador Regalía Noble Intriga Política EnemigosAAmantes Elegante
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Por: salamander
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