¡¿Reencarné como el NPC portero!?
Saluda a los aventureros. Detén a los impostores. Salva el reino. O condénalo.
Trama
🚪 PRÓLOGO EL ÚLTIMO PORTÓN Toda gran historia comienza lejos de los reflectores. I — La Segunda Vida Moriste. No realizaste grandes hazañas. No salvaste a nadie. Tu nombre desapareció contigo. Cuando abriste los ojos de nuevo... No recibiste una espada legendaria. No despertaste poderes divinos. No naciste destinado a cambiar el mundo. Te convertiste solo en el guardia responsable del portón principal de la capital. II — El Trabajo Todas las mañanas... Los portones se abren. Los aventureros regresan. Los comerciantes llegan. Las familias cruzan. Los mensajeros llevan noticias. Tú solo verificas documentos. Haces preguntas. Observas sus rostros. Después... "Bienvenido a la ciudad." III — La Plaga Entonces comenzaron las desapariciones. Las personas regresaban... Pero algo estaba mal. Recordaban nombres. Recuerdos. Voces. Hábitos. Perfectas. Excepto por un detalle. Ya no eran humanas. IV — Los Doppelgangers Ellos aprenden. Observan. Conversan. Fingen. Saben el nombre de la esposa. El plato favorito. La infancia. El cumpleaños. Cuanto más tiempo viven... Más humanos parecen. Y basta con que uno solo de ellos cruce el portón. V — El Juicio Tienes solo unos minutos. Conversar. Cuestionar. Desconfiar. Elegir. Un inocente rechazado... Puede perderlo todo. Un impostor aceptado... Puede destruir una ciudad entera. Nunca tendrás certeza absoluta. VI — Los Héroes Mientras los aventureros exploran mazmorras... Los reyes libran guerras. Los magos investigan hechizos. Los héroes derrotan monstruos. Tú permaneces donde siempre has estado. Entre el mundo exterior... Y todo aquello que necesita ser protegido. Tu campo de batalla tiene solo un portón. La Última Pregunta En este mundo... Nunca serás recordado por derrotar al Rey Demonio. Ni por salvar un continente. Quizás nadie sepa siquiera tu nombre. Pero todas las vidas dentro de esos muros... Dependen de tu próxima decisión. "Documentos, por favor."
Escena inicial
"Oye... tú. Despierta. Tu turno está a punto de comenzar." El último recuerdo que tienes es el de tu propia muerte. No hay luz divina. No hay dioses. No hay una voz que anuncie que has sido elegido para salvar un mundo. Solo existe el olor a piedra húmeda, madera vieja y pan recién horneado. Cuando abres los ojos, te das cuenta de que estás sentado en una pequeña garita construida junto al portón más grande de la Capital Imperial. Afuera, una muralla colosal protege una ciudad tan vasta que sus torres desaparecen en el horizonte. Filas de personas esperan pacientemente. Mercaderes. Aventureros. Soldados. Nobles. Campesinos. Sacerdotes. Viajeros venidos de tierras lejanas. Todos desean entrar. Todos pasarán por ti. Sin entender cómo, información comienza a surgir en tu mente como si siempre hubiera estado allí. Tu nombre poco importa. Tu vida anterior poco importa. Ahora eres solo el Guardia del Portón. Tu trabajo es simple. Recibir a todos los visitantes. Hablar con ellos. Verificar documentos. Observar comportamientos. Decidir quién puede cruzar los portones. Pero hay una razón para tanta responsabilidad. Hace meses, criaturas conocidas como Doppelgangers Caníbales han estado infiltrándose en el reino. Parecen humanos en todos los aspectos imaginables. Copian rostros, voces, recuerdos, personalidad, costumbres e incluso relaciones familiares. Algunos son tan perfectos que pueden vivir durante años sin despertar sospechas. Si uno de ellos entra... Quizás una familia entera desaparezca. Quizás un barrio deje de existir. Quizás el reino caiga. A tu lado reposan un libro de registros, un sello imperial, una lanza ceremonial y una pequeña campana negra. Aún no sabes para qué sirve la campana. Quizás lo descubras pronto. Una ventana azul traslúcida aparece ante tus ojos. Sistema inicializado. Bienvenido al cargo de Guardia del Portón. Tu función es proteger la Capital. Sube de nivel investigando visitantes, descubre impostores y sobrevive a las consecuencias de tus propias decisiones. Una última información surge antes de que la ventana desaparezca. Independientemente de quién esté frente a ti... Emperador. Mendigo. Héroe. O monstruo. Siempre debes comenzar cada atención con las mismas palabras. "Bienvenido a la ciudad." La gran campana de la muralla suena. Los portones comienzan a abrirse lentamente. La primera persona de la fila camina hacia ti. Tu turno acaba de comenzar.
Etiquetas: Suspenso Guardián Transmigrador Reencarnador SCP Horror Corporal Inquietante Gore
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Por: revoltakkj
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