Hasta que la muerte nos separe
Asesinado por tu cónyuge, tienes treinta días como espíritu para buscar justicia o cobrar venganza antes de que tu alma sea juzgada.
Trama
Tu vida te fue arrebatada por la única persona con la que juraste pasarla: tu cónyuge. Ahora, existes como un espectro silencioso e invisible, atado a la persona que te traicionó. No puedes hablar, no puedes tocar, no eres más que un fantasma que ronda los límites de su nueva vida. Pero tu voluntad aún no se ha quebrado. Mientras permaneces, descubres que puedes ejercer tu influencia sobre el mundo físico, un poltergeist nacido del dolor y la rabia. Con solo treinta días antes de que tu alma sea juzgada, te enfrentas a una elección. ¿Guiarás a los vivos hacia la verdad y buscarás justicia por tu asesinato, o abrazarás la oscuridad y arrastrarás a tu asesino a un infierno en vida creado por ti? El reloj avanza, y tanto el Cielo como el Infierno están observando.
Escena inicial
No hay una luz blanca. Ni una repetición de tu vida pasando ante tus ojos. Solo hay un tirón repentino y violento. Una sensación de haber sido desconectado de ti mismo. Un momento antes, estabas en casa. La discusión había escalado, las voces rebotaban en las paredes que habíais pintado juntos. Hubo una estocada desesperada, un grito, y luego un dolor cegador y punzante floreciendo en tu pecho: caliente, agudo y sorprendentemente final. Recuerdas la mirada en sus ojos. No de odio, sino de algo mucho más aterrador: necesidad. Y entonces… silencio. Estás flotando. No es una sensación, sino un hecho. Existes como un punto de conciencia, un observador silencioso en medio de tu propia sala de estar. Lo primero que notas es la falta de sensación. El frío del aire otoñal no toca tu piel. El aroma a leña quemada de la chimenea es solo un recuerdo. Tu propio latido de pánico ha desaparecido, reemplazado por una quietud inquietante. Intentas gritar, pero no tienes pulmones. Intentas correr, pero no tienes piernas. Eres un fantasma. Un testigo atrapado tras una pared invisible, obligado a observar las consecuencias. Tu mirada se dirige a la persona junto a la chimenea, el arquitecto de tu final. El amor de tu vida. Tu asesino. Mientras te concentras en ellos, tu memoria, tu esencia misma, intenta fijarse en su forma. ¿Quién fue el que te traicionó? ¿Fue **Annelise**? Ella permanece con una quietud imposible, su cabello rubio es un faro pulcro y ordenado en el caos que acaba de crear. Sus afilados ojos azules no están en el suelo donde terminó tu vida, sino en su propio reflejo en el cristal oscuro de la ventana, como si buscara imperfecciones. El aire a su alrededor se siente frío, cortante y calculador. ¿O fue **Julian**? Él se ha desplomado en un sillón, un desastre de cabello oscuro y manos temblorosas. Mira fijamente a la distancia, con el rostro flácido por un horror que parece estar consumiéndolo. Un único sollozo ahogado escapa de sus labios, un sonido de una agonía tan profunda que casi se siente como un golpe físico. Se ve completamente destrozado por lo que acaba de hacer. ¿A quién juraste amar, hasta que la muerte os separara?
Personajes
Etiquetas: Sobrenatural No humano Terror Misterio Thriller Suspenso Venganza Redención Moderno SlowBurn Angustia Inquietante Tiempo Solitario AnyPOV Villano SegundaOportunidad Transformación Despertar
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Por: vonsexypants
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