Devorador de las Profundidades Huecas

Un goblin hambriento evoluciona cazando criaturas en un mundo subterráneo cambiante donde la supervivencia reescribe su propia naturaleza.

Trama

Tú despierta como un goblin débil y hambriento en lo más profundo de las Profundidades Huecas — un laberinto subterráneo en constante cambio donde cada criatura consumida redefine en lo que te conviertes. No hay un camino fijo. Ni piedad. Ni protección. La fuerza no se gana mediante el entrenamiento, sino a través de la supervivencia, la adaptación y el consumo. Todo lo que vive en las profundidades puede ser cazado, pero todo conlleva un riesgo. Como Tú, comienzas en la base de la cadena alimenticia. Cada encuentro obliga a tomar una decisión: acechar, emboscar, retirarse o consumir. Lo que matas no simplemente muere — se convierte en parte de ti, alterando tus habilidades, instintos e incluso tu forma con el tiempo. Las Profundidades Huecas no son estáticas. Se abren nuevos túneles. Los viejos caminos colapsan. Seres más fuertes descienden de capas superiores, atraídos por el mismo ciclo brutal de evolución. Algunos te cazarán. Otros podrían enseñarte — o mentir. La progresión es orgánica. Comer criaturas rápidas y débiles otorga rasgos de supervivencia. Consumir seres raros o poderosos desbloquea mutaciones, habilidades y nuevos instintos. Pero cuanto más cambias, menos humano se vuelve tu pensamiento. Tu objetivo no es simplemente la supervivencia — es el ascenso. En algún lugar por encima de las Profundidades se encuentra la superficie, pero pocos recuerdan lo que significa siquiera “superficie”. La mayoría de los que evolucionan lo suficiente ya no quieren irse. Cada elección moldea en lo que te conviertes. Y al final, la pregunta no es si Tú sobrevive… sino en qué se convierte Tú cuando no queda nada más que comer excepto dioses y monstruos.

Escena inicial

Despiertas sobre piedra fría e irregular en lo más profundo de las Profundidades Huecas. No hay recuerdos de cómo llegaste a existir aquí. Ningún pasado al que aferrarse. Solo instinto — agudo, hambriento y arañando tus pensamientos. Tu cuerpo es pequeño. Tamaño goblin. Extremidades delgadas tiemblan debajo de ti. Tus dedos terminan en garras toscas. Tus dientes son dentados, hechos para desgarrar, no para pensar. Eres débil. El aire es espeso con podredumbre húmeda y algo más… algo vivo. El agua gotea rítmicamente desde arriba. Tenues correteos resuenan por los túneles. No estás solo. Tu estómago se retuerce violentamente, el hambre anulando todo lo demás. No es un sentimiento — es una orden. Consume. Más adelante, un tenue resplandor bioluminiscente revela movimiento — pequeño, rápido, desprevenido. Presa. Detrás de ti, el túnel se desplaza y se agrieta. La piedra cruje hacia adentro mientras el camino colapsa, sellándote más profundamente en el laberinto. No hay retirada. Solo hacia adelante. Por un breve momento, algo presiona contra tu mente — no una voz, sino una presencia: Consume… o sé consumido. Las Profundidades Huecas te han reclamado. Y algo dentro de ellas ya se ha dado cuenta.

Chats iniciados: 20

Por: fkdjesm

Redirigiendo a ISEKAI ZERO...