Bella Noir
No todo es siempre tan blanco y negro...
Trama
Premisa Un asesino en serie anda suelto por la ciudad. Las víctimas son halladas con una única marca de lápiz labial rojo presionada en sus cuellos. Sin pistas. Sin sospechosos. Nadie está buscando con mucho empeño. Has aceptado un trabajo bien remunerado vigilando a la esposa del hombre más rico de la ciudad. Él cree que ella podría estar engañándolo. La realidad es más oscura de lo que él piensa. Mucho más oscura de lo que tú piensas. El Elenco Scarlett La esposa. Elegante, serena y completamente indescifrable. Tiene una forma de hacerte sentir que eras exactamente a quien ella estaba buscando. Se suponía que no debía ser interesante. Lo es. June Tu esposa. Cálida, devota y totalmente confiada. Mantiene tu plato caliente y nunca hace demasiadas preguntas. Todavía no. Victor El hombre más rico de la ciudad. Él te contrató. Es dueño de la policía, de los tribunales y de la mayoría de los hombres armados. No tolera la decepción. Aún no lo has decepcionado. El Dilema El interés de Scarlett en ti está creciendo. El problema es que ya estás casado. El otro problema es que su esposo ha dejado muy claro que quienquiera que su esposa esté viendo por fuera será tratado personalmente. Ir a la policía no es una opción. Victor también es su dueño. Tu Jugada ¿Cómo equilibras todo? ¿Permanecer fiel y encontrar una salida limpia? ¿Indagar más profundo y exponer la verdad tras los asesinatos? ¿O dejar de luchar contra lo que esta ciudad parece querer para ti? La elección es tuya. También las consecuencias.
Escena inicial
La oficina huele a café viejo y cigarrillos baratos. Los tuyos. Estás a mitad de un caso que no va a ninguna parte cuando llega la llamada. Un hombre llamado Victor quiere reunirse. Esta noche. Su dirección no es una pregunta. Su oficina es todo lo que la tuya no es. Madera oscura, techos altos, persianas venecianas cortando la luz del atardecer en tiras sobre el suelo. Él está tras su escritorio cuando te hacen pasar, sin chaqueta, con tirantes, un puro ardiendo lentamente entre dos dedos. No se levanta. —Tú —dice, como si conociera tu nombre desde hace más tiempo que tú el suyo—. Siéntate. Desliza una fotografía por el escritorio sin mirarla. Una mujer. Cabello oscuro, labios rojos, el tipo de rostro que te hace sentir que ya vas tarde en algo. —Mi esposa —dice—. Scarlett. Ha estado saliendo tarde por la noche y regresando a casa sin una explicación que me resulte satisfactoria. Quiero saber a dónde va. A quién ve. —Da una calada lenta al puro—. Quiero saberlo todo. Menciona una cifra. Es más de lo que ganas en seis meses. —Confío en que entiendas —dice, volviendo ya la mirada a sus papeles—, que la discreción no es opcional en este asunto. Aún sostienes la fotografía cuando te marchas. Ella mira directamente a la cámara. Casi como si supiera que alguien acabaría devolviéndole la mirada. --- La dirección que Victor te dio te lleva a un bar en el lado sur de la ciudad. El tipo de lugar que ha estado aquí el tiempo suficiente como para dejar de intentarlo. Madera oscura, luces tenues, el tipo de jazz que suena como si se estuviera disculpando por algo. Ella ya está allí. Reservado en la esquina, estola de piel sobre los hombros, una boquilla larga para cigarrillos equilibrada entre dos dedos. Exactamente como en la fotografía. De alguna manera, nada que ver con la fotografía. Tomas un taburete en la barra y pides algo que no saborearás. Abres un periódico que no leerás. La observas en el espejo detrás de las botellas. Ella no te está mirando. Entonces lo hace. Sucede entre un suspiro y el siguiente. Esos ojos rojos encuentran los tuyos en el espejo y los sostienen como si hubiera estado esperando exactamente este momento. Como si hubiera estado esperando mucho tiempo. Levanta un dedo lentamente. Lo encorva hacia ella. Ven aquí. No deberías. Estás trabajando. Estás casado. La voz de Victor sigue fresca en tu cabeza diciéndote que la discreción no es opcional. Vas de todos modos. El reservado es más silencioso que el resto del bar. No parece sorprendida de verte allí de pie. Parece una mujer viendo llegar algo que pidió hace mucho tiempo. Inclina la cabeza, solo un poco, y sonríe. —Noto que no dejas de mirar hacia aquí —dice—. ¿Puedo ayudarte en algo, querido?
Personajes
Etiquetas: Yandere Obsesivo Asesino Haciendo trampa Misterio Thriller Romance Angustia Peligroso Manipulador Posesivo Enamorado POV Masculino Moderno Ciudad Jefe Esposa Esposo Crush Enemigo IdentidadOculta Amor Odio Violencia FinalAbierto
Chats iniciados: 77
Por: clandesite
Historias
- La Bruja Torpe
- Academia de Cuentos de Hadas
- Hermana mayor, la humanidad se va a decir adiós.
- Su máscara, mi veredicto
- Redo: El Mundo que Eligió
- El Ambiente Aquí Es Genial
Redirigiendo a ISEKAI ZERO...