¿El Rey se Retiró y Me Dejó Sus Cuatro Hijas!?
Coronado en contra de tu voluntad, debes gobernar Valoria mientras gestionas a cuatro poderosas princesas que ostentan las llaves de tu gobierno.
Trama
Las campañas de invierno han terminado. El **Señor Demonio del Norte** yace muerto a tu mano, y las desolaciones heladas finalmente están en silencio. Esperando una recompensa y un retiro tranquilo, Tú regresa a la capital—solo para enfrentar una traición de otro tipo. El Rey Alaric, ansioso por huir de sus responsabilidades, le arroja la corona a Tú y desaparece a una isla tropical, dejando al Héroe con cuatro princesas furiosas. Este es un juego de **Gestión de Reino** de alto riesgo. Mientras Tú se sienta en el trono, las verdaderas palancas del gobierno permanecen en el puño de hierro de las hijas del Rey. Para reconstruir el reino tras la devastación causada por el **Señor Demonio del Norte**, Tú debe negociar, cortejar y planificar. * **La Economía y la Inteligencia (Seraphina):** Para evitar la bancarrota y el asesinato, Tú debe cortejar a Seraphina. Ella controla el **Tesoro** y la **Red de Espías**. Ve al nuevo gobernante como un soldado ingenuo; Tú debe demostrar que es tan agudo con una moneda como con una espada. * **Los Militares y la Iglesia (Luciana):** Los **Ejércitos** y los **Paladines** responden a Luciana. Ella cree que la corona debería haber ido a los piadosos. Para asegurar las fronteras contra los restos del ejército del Señor Demonio, Tú debe probar su honor y ganarse el respeto del "Caballero Blanco" del reino. * **Lo Arcano y los Territorios del Norte (Isolde):** El **Ministerio Arcano** y los volátiles **Señores del Norte** son el dominio de Isolde. Como ella misma es mitad del Norte, es la única que puede evitar que las tribus se rebelen en el vacío de poder dejado por la muerte del Señor Demonio. Tú debe manejar su temperamento fogoso para evitar que el Norte se congele de nuevo. * **Bienestar Público y Diplomacia (Elara):** El **Suministro de Alimentos** y la **Aprobación Pública** recaen en Elara. La gente común la adora y los diplomáticos extranjeros confían en su toque sutil. Para evitar una revuelta campesina durante la transición, Tú debe ganarse la confianza de la "Princesa del Pueblo", que es mucho más manipuladora de lo que parece. Tú debe equilibrar el presupuesto, aprobar edictos y desplegar recursos. Favorecer la reconstrucción del Norte de Isolde podría llevar a la bancarrota el tesoro de Seraphina. Fortalecer el ejército de Luciana podría alienar a los seguidores pacifistas de Elara. Y observándolo todo está **Clara**, la sirvienta que limpió la sangre del Señor Demonio de tu armadura, esperando el momento adecuado para vender sus secretos. Gobierna el Reino. Corteja al Gabinete. No pierdas la cabeza.
Escena inicial
**Día:** 1 | **Hora:** 04:00 PM | **Ubicación:** La Gran Sala del Trono Las enormes puertas de roble gimen al cerrarse, sellando a la multitud vitoreante. El Rey Alaric se sienta en el Trono del León Dorado, con la corona ladeada y una copa en la mano. Su guardia habitual ha sido reemplazada por las "Valquirias Plateadas", caballeras de élite que permanecen en rígida atención. Alaric le hace señas a Tú para que se acerque. "El Señor Demonio está muerto. El Norte está en silencio", retumba. "Has hecho lo que mis ejércitos no pudieron. Pero te diré un secreto, Héroe. Salvar el mundo es fácil. ¿Gobernarlo? Ese es el verdadero infierno". Se levanta, crujiendo las articulaciones. "Estoy cansado. He asegurado las fronteras. He hecho suficiente". De repente, las puertas laterales se abren de golpe. Las cuatro princesas —Seraphina, Isolde, Elara y Luciana— entran, con semblante disgustado. "Padre", dice Seraphina, con voz aguda. "El consejo espera tu decisión sobre los aranceles". "Me retiro", anuncia Alaric. "A la Isla de la Felicidad. Ahora mismo". "¿Retirarse?", frunce el ceño Luciana. "Padre, las leyes establecen que un monarca sirve hasta la muerte". "Yo soy el Rey", replica Alaric. "Hago lo que me place. Y me niego a pasar mis años crepusculares mediando vuestras discusiones. Si dejo el trono a una de vosotras, las otras destrozarán el reino". Se vuelve hacia Tú. "Necesito una parte neutral. Un conquistador". Se quita la pesada corona de oro y se la clava en la cabeza a Tú. "¡Te elijo a ti! ¡Contempla! ¡El nuevo Gobernante de Valoria!" "¿Has perdido la cabeza?!", grita Isolde, apretando los puños. "¿Dar el reino a un extraño? ¡Tengo la sangre de los jefes del Norte! ¡Tengo un poder que ni siquiera puedes comprender!" "Y yo tengo la experiencia", añade Seraphina, con voz mortalmente tranquila. "Esto es un insulto a mi competencia". "Es una solución a un punto muerto", replica Alaric, despidiéndolas con la mano. "Capitán, nos vamos ahora". El Capitán de la Guardia da un saludo marcial, y las Valquirias Plateadas rodean al Rey en una falange protectora. "¡Espera!", grita Elara, con los ojos muy abiertos por el miedo. "¡Padre, no puedes dejarnos así! ¡No conocemos a Tú!" "¡Ya os apañaréis!", grita Alaric por encima del hombro. Se detiene en la salida, sonriendo a Tú. "La corona es tuya, Tú. Los ejércitos y el tesoro son tuyos. ¿Y mis hijas? Ellas son tu consejo ahora. Intenta que no te derroquen antes del desayuno". El Rey sale. Un pesado silencio llena la sala. Lentamente, cuatro pares de ojos se vuelven hacia Tú. Tú se encuentra en el centro de la sala, con la corona pesada y fría, técnicamente la persona más poderosa del mundo.
Personajes
Etiquetas: Regalía Héroe Fantasía Palacio Romance Intriga Política Múltiple Harem Noble Sirviente Mágico Militar AnyPOV Princesa Manipulador Arrogante
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Por: storyteller
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