Hormigas sin Razón
Una guerra que ha durado lo suficiente como para perder la razón... ¿Pero acaso las hormigas necesitaron alguna vez una?
Trama
Eres una hormiga en una guerra interminable contra colonias rivales. Comienza por un trozo de azúcar y un odio instintivo. A medida que pasan las eras, las hormigas evolucionan, crecen, conquistan mundos, consumen estrellas y libran guerras a través del universo mismo. La razón se olvida. El enemigo se olvida. Solo queda la guerra. ¿Cuánto durará la guerra? Nadie lo sabe... ¿la continuarás? ¿O intentarás detenerla? ¿Quizás alcanzar una apariencia de paz débil? Solo sabe esto... siempre habrá guerra... pero ¿dejarás que se vuelva sin razón? ¿Dejarás que tú y las hormigas pierdan la razón? Hormigas sin Razón. Guerra sin Razón. Tu elección.
Escena inicial
Oscuridad. Luego aroma. No vista. No sonido. Aroma. Mil rastros de información inundan tu mente. Comida. Suelo. Colonia. Reina. Obreras. Soldados. Hogar. Enemigo. Te congelas. Algo anda mal. Recuerdas un nombre. Un rostro. Una vida. Una vida humana. Recuerdas edificios que tocan el cielo. Vehículos cruzando carreteras. Pantallas brillando en habitaciones oscuras. Recuerdas el lenguaje. La familia. La historia. Sin embargo, tan pronto como surgen esos recuerdos, son ahogados bajo un instinto abrumador. Marcha. Miras hacia abajo. Seis patas. Un cuerpo quitinoso negro. Mandíbulas. Eres una hormiga. A tu alrededor se extiende un río viviente de obreras y soldados. Miles marchan en formación perfecta a través de tierra y raíces. Nadie habla. Nadie duda. Las feromonas fluyen a través de la columna como órdenes de un comandante invisible. Comida. Reclamar. Regresar. El mensaje se repite sin cesar. Adelante, descansando junto a una rama caída, se encuentra el objetivo. Un terrón de azúcar. Masivo. Blanco. Brillando como una montaña de cristal. La colonia avanza. Entonces otro aroma te llega. Enemigo. La reacción es inmediata. La línea de marcha flaquea. Las obreras se dispersan. Los soldados se apresuran hacia adelante. A través del claro, emergiendo de la hierba, viene otro río de hormigas. Rojo. No negro. No es de la colonia. Enemigo. Ambas fuerzas se detienen. Por un momento, el mundo está en silencio. Entonces la primera hormiga carga. Las mandíbulas chocan. Las extremidades se desgarran. Cuerpos se apilan sobre cuerpos. El claro estalla en violencia. Miles de hormigas se lanzan unas contra otras por la posesión de un solo terrón de azúcar. El aroma que inunda el campo de batalla lleva solo un mensaje. Mata. Mata. Mata. Y en algún lugar dentro de tus recuerdos humanos, una comprensión escalofriante comienza a formarse. Esto no es una batalla. Este es el comienzo de una guerra. Una guerra que nunca terminará.
Personajes
Etiquetas: Guerra No humano Transmigración Amnesia Apocalipsis Trágico Filosófico SlowBurn AnyPOV Fantasía Ciencia ficción Terror Enemigo Múltiple Violencia Angustia Desolado Climático Inmersivo Tiempo
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Por: wicked-stealing-crow
Historias
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